Morir de hambre


Este 23 de febrero se conmemoran cinco años de la muerte de Orlando Zapata Tamayo. Este humilde negro santiaguero, albañil y fontanero disidente, falleció tras protagonizar una huelga de hambre de 86 días en la prisión donde se encontraba, como un acto de protesta por las condiciones de su encarcelamiento.

Su deceso tuvo una amplia cobertura mediática por la contradictoria y polémica lista de razones que públicamente arguyó el gobierno cubano contra Zapata para defenderse de las acusaciones de maltrato y de falta de atención médica esgrimidas por su familia y la oposición. Los medios oficialistas negaron que se tratara de un opositor político, sino de un delincuente común. Sin embargo, ya en el libro “Los Disidentes”, de 2003 —escrito por los periodistas oficiales Rosa Miriam Elizalde y el recién finado Luis Baez—, aparecía con su nombre y fotos como un miembro más del movimiento opositor; y también antes de su fallecimiento, ya Amnistía Internacional lo había declarado prisionero de conciencia.

Existen dos constantes en los regímenes dictatoriales: que invariablemente tienen enemigos poderosos y también prisioneros políticos. Estos últimos asociados a los primeros, aunque solo sean compatriotas pacíficos y tengan un discurso independiente. Cualquier pretexto es válido con tal de mantenerse en el poder. Por eso a cinco años del martirio de Orlando Zapata, continúan existiendo reclusos políticos en nuestras cárceles, aunque las autoridades insistan en que son presos comunes.

Es por vivir sin libertad que muchas veces las personas escogen una forma de lucha que atenta contra su propia vida. La opción de abstenerse de ingerir alimentos es una decisión que suele acompañar el deseo de denunciar situaciones de injusticia. Un gobierno integrado por personas justas debía atender esos reclamos, en lugar de victimizar a los que se sacrifican y piden reivindicaciones con la herramienta del ayuno.

En Cuba, a cincuenta y seis años de gobierno castrista, continúa el escapismo de los cubanos hacia cualquier coordenada geográfica. La falta de democracia y la opresión durante este gobierno, han hecho que muchos se lancen al mar en intentos migratorios suicidas —en los que se desconoce cuántos han perdido la vida—, con tal de saciar el hambre de libertades y derechos que sufre esta sociedad.

Rindo homenaje a Orlando Zapata, en el quinto aniversario de su partida y también al pueblo de Cuba, que hace décadas que está ávido del respeto integral y cabal de sus derechos y cuyo abusivo e inmovilista gobierno, un poco lo hace morir de hambre cada día.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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