Otra ley escoba


Tomado de Cubadebate

Tomado de Cubadebate

La Asamblea Nacional o parlamento cubano aprobó sin problemas —nada raro en ese órgano cuando se trata de algo que aunque no es divino, “viene de arriba”— la nueva ley de inversión extranjera. No hace falta una bola de cristal para saber que la nueva legislación, como la escobita del refrán, barrerá bien fundamentalmente para ellos y su rémora orbital.

Los sofocos financieros del decimonónico modelo político cubano evidencian que para la nomenklatura es más importante la urgencia de sus bolsillos bancarios o actualizar —airear— su capitalismo de estado, que reanimar verdaderamente la maltrecha «economía socialista». Como toda ley “que se irrespete” en la Cuba posterior a 1959, fue aprobada por unanimidad, que quiere decir que todo el mundo estuvo de acuerdo —o al menos, levantaron la mano— en la caricatura de senado compuesto casi totalmente por miembros del único partido legalizado en Cuba, que está en el gobierno desde hace 55 años y que aunque se autodenomina comunista, no lo es. Cabe entonces sugerirles a las autoridades cubanas, para que sean coherentes con sus propias leyes, que hagan un aggiornamento también de las bases filosóficas de su ideología y del nombre del histórico partido de gobierno.

El estado cubano tiene puestos los ojos desde hace mucho en los inversores foráneos. Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, dijo hace unos meses en Brasil, que en Cuba continuará habiendo solamente un partido. Apuntaba, claro está, al interés en los empresarios brasileros y al mensaje de confianza y estabilidad que quiere transmitirles la clase gobernante cubana, para estimularlos a hacer negocios en Cuba.

Esta norma deviene otra ley discriminatoria “con el cebo” de los beneficios fiscales y tributarios para los extranjeros, que contrasta con los estruendosos impuestos que deben pagar los nacionales que se lanzan al sector privado. Les quitaron todo a los empresarios cubanos y extranjeros cuando este modelo arribó al poder y ahora estimulan y favorecen solamente a los capitalistas foráneos para que inviertan en nuestro país. Dicen que no lo regalan, pero cualquier ciudadano de otros lares está por encima de los nacionales, que una vez más quedan excluidos de la oportunidad de invertir en la mediana y gran empresas en su suelo patrio. Igual que nuestros antepasados españoles, cometen la desvergüenza y el abuso de marginar a los cubanos del patio y de restringirles su papel económico en su propia casa nacional. El estado sigue en posesión de «la llave maestra» de la contratación laboral —empresa empleadora— para calmar a sus seguidores e instarlos a que continúen dándoles su apoyo incondicional con la establecida y visible promesa de que serán recompensados y privilegiados, aunque solo sea con una diminuta, revolucionaria, simbólica y codiciada «tajadita» de la torta estatal.

Por otro lado, la impunidad en la gestión de los funcionarios públicos, a la par de la falta de respeto a la sociedad implícitos en el secretismo, desabotonan la camisa de la corrupción. Algunos de los muchos ejemplos a flor de piel entre cubanos de diversas coordenadas geográficas, es ¿cuál es el estado de cuentas del país? ¿Cuáles son los ingresos y egresos periódicos en diferentes etapas de la economía? ¿Por qué no le informan a la sociedad cubana acerca del monto anual de ingresos por concepto de remesas provenientes de los cubanos emigrados y el uso que le dan a esos recursos?

Mucho pudiera decir y escribir de la nueva ley y la vieja discriminación y prácticas contenidas en la legislación de marras, que para mí resulta, por mucho, otro perro pulgoso con reversible —no diferente— collar. Pero sería darle mucha relevancia a la segregacionista, chapucera, y desesperada búsqueda de dinero de la élite del poder en Cuba, la cual necesita cada vez más colosales sumas del malvado capital para “sostener” su insostenible burocracia y su ineficiente modelo. En fin, que la nueva ley, como la escoba del proverbio, siempre va a barrer bien para ellos y eso parece ser lo único que, de acuerdo a sus mentalidades dinásticas, cincuentenarios y linajudos estilos de vida, les importa.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Otra ley escoba

  1. josefina lopez dijo:

    PERO LOS VIEJOS CASTROS… ya estan pasando de epoca… pueden ir tirando ideas para el proximo 2015,,
    pensando en ””PARA QUIEN SERA EL PODER EN CUBA???

    Me gusta

  2. josefina lopez dijo:

    UDS, creen, realmente,, que el ”DESASTRE CUBANO” ES CONSECUENCIA DE UNA CADENA DE ERRORES?? (MISMO DEL SOCIALISMO QUE DE CASTRO QUE DE SU ABUELITA????

    NO, el desastre cubano fue planeado asi… porque es como ”UNICO” se mantiene el dictador en el poder.

    Me gusta

  3. josefina lopez dijo:

    Siempre fue asi, Castro no hizo nada , nunca jamas, en beneficio de los cubanos, Castro ”APARANTO” HASTA LA REFORMA AGRARIA (que no fue tal reforma) averiguen con los campesinos viejos, mismo de ”adentro de Cuba” que de ”afuera”

    CASTRO ODIA A LOS CUBANOS Y SE LAMENTO MUCHO (YA NO TIENE MAS TIEMPO) DE NO HABER NACIDO EN EEUU

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s