El cuartico está igualito


La frase se la atribuyen a un viejo bolero del que solo he escuchado parte del estribillo y del que cuentan que aseguraba que todo seguía igual al retorno de uno de los miembros de una pareja amorosa al nido conyugal. También es usado en Cuba en el lenguaje coloquial para destacar que algo se mantiene monótonamente o no, inalterable. En días pasados sonó en mi mente la vieja melodía al ver el arribo de Nicolás Maduro a Cuba, en su primera visita como presidente y los convenios que firmó con el gobierno antillano. ¿Vino solo a eso? Como en un disco de vinilo con su “carraspera tecnológica”, la tonalidad más o menos nueva —y ruidosa— para los venezolanos, se me antoja tosida por una trasnochada vitrola de los 50’s. No sé en Venezuela, pero aquí el longevo guión del régimen totalitario constituye un chapoteo verbal, más que ideológico, y todos saben que es la misma retórica de siempre para garantizar la continuidad de los gobernantes y el grupo de poder.

Imagino la fábrica de medallas y diplomas mentales que les están sembrando en la conciencia a los venezolanos para continuar manipulándolos con un populismo de falsos reconocimientos. La mayor y mejor medalla que se le puede dar a una persona o a un pueblo es la del respeto y consideración verdaderos, con una gestión y conducción sobrias, responsables y democráticas que representen los genuinos intereses de un país y estén realmente al servicio de la nación.

La “mala compañía” democrática e inamovible del totalitarismo castrista hace que muchos miren con sospecha a todos los que arriban a la presidencia de sus respectivos países y se titulan amigos del antiguo modelo cubano. No se pueden crear nuevos paradigmas con decrépitas estructuras mentales y políticas. El mundo gira y Cuba parece un satélite estacionario casi tan anciano como los almendrones que deambulan por nuestras calles. Y hablando de satélite, días atrás conocimos la noticia de la puesta en órbita del astro ecuatoriano Pegaso. Mis antepasados de España exterminaron a la población aborigen de nuestro suelo y comprobamos cómo a lo largo de cincuenticuatro años, también una familia descendiente de españoles —de Galicia, la tierra de mi abuelo— hace que transitemos de espaldas al desarrollo tecnológico, mientras que otros gobiernos de nuestro continente inician el despegue con sus “compatriotas primero” hacia una pista más humanista y emprenden el vuelo a la modernidad. Al menos tratan, que el gobierno de Cuba ni siquiera lo intenta.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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Una respuesta a El cuartico está igualito

  1. yucimy martell dijo:

    Mi querida amiga que gusto me da poder leer tu blog, escribeme a este correo, de ahora en adelante seré adecta de este sitio

    Me gusta

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