Reflexión en letra (voz) alta


Sospecho que una jugada inteligente para que gane reputación el sistema electoral venezolano ha sido la de estrechar el margen entre los candidatos. Eso los prestigia ante el mundo y les da esperanzas a sus opositores para mantener la rivalidad y aceptar la derrota hasta la próxima riña en las urnas, que tampoco ganarán aunque tengan más votos que sus oponentes socialistas. Por eso me imagino que a Hugo Chávez lo estimularon desde acá para hacer la inversión en las costosas máquinas electorales y en la tecnología de votación en general. Necesitaba el dirigente latinoamericano —quizás por idea de los históricos monarcas de Cuba— legitimar su gestión al frente del país y que otros gobiernos lo respaldaran por su imagen democrática. Es probable que desde aquí alentaran la intención de certificar mediante sufragio la preferencia “ajustable” de la mayoría de los venezolanos por el socialismo. Tal parece que los resultados no los decide el conteo, sino los «números cantados» —como en la lotería— que les resulten más atractivos a los involucrados en el ‘trabajo de mesa’ de un personal elegido por ellos —al igual que el órgano electoral— e infalible para sus fines. Después quedaría el apoyo regional y de otras naciones que estaban previamente garantizados por “los gestos solidarios” —en papel moneda o crudo— que el llamado líder bolivariano acostumbraba a tener y la garantía de honrar los compromisos petroleros contraídos con el fallecido.

A diferencia y experiencia del gobierno cubano, que se especializó en ganar durante años con el 99 por ciento de los votos y al que ese acto propio de un ego enfermizo con influencia norcoreana le restó seriedad ante los demócratas del orbe, parece que la maestría totalitaria acumulada por acá —sumada al susto democrático que le costó a Daniel Ortega estar alejado de la presidencia nicaragüense por 17 años—, la pusieron al servicio del país sudamericano como lo hacen siempre con cualquier dirigente que se manifieste contra los Estados Unidos para eternizarse en el cargo más alto de su país.

Comprendo por qué los candidatos amigos del gobierno cubano se burlan de la mofa que de sus errores y burdas manipulaciones hacen los contrarios. Recordemos el cuento de la aparición de Chávez en forma de pajarito que hizo Maduro y las chanzas que ese comentario le granjeó a nivel mundial. Pero ellos ni se inmutan, pues están seguros de que van a ganar.

Sugiero que nadie se entusiasme ni maree con cantos de sirena electorales o realmente democráticos en Venezuela u otros estados con modelos políticos momificantes, pues de acuerdo a mi teoría, van a tener socialismo pa’ rato.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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Una respuesta a Reflexión en letra (voz) alta

  1. Todos ellos pueden ser autorizados caso por caso para viajar al exterior por motivos particulares. También podrán residir fuera del país, pero en esta variante tienen que esperar –en plazos hasta de cinco años– para entrenar a sus sustitutos.

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