Cuba 2013: realidades y perspectivas


Estimados cómplices y blognautas:

KASEl escrito que les ofrezco lo envié como ponencia a la conferencia “Cuba 2013: realidades y perspectivas“, que auspiciada por la Konrad Adenauer se celebró los pasados 28 y 29 de enero en la ciudad de México.

El periodismo independiente en Cuba y las nuevas tecnologías al servicio de la libertad


La década del 80 se partió al medio para los cubanos con el surgimiento de la emisora Radio Martí, que dio a conocer a través de sus ondas la expansión hacia las calles de Cuba del movimiento de derechos humanos que ya existía en las cárceles cubanas. Fue también a partir de 1985, que muchos escucharon por primera vez hablar de la Declaración Universal de las Naciones Unidas y sus treinta enunciados, y también a través de esa estación conocimos masivamente el rol que desempeñaban a la sazón aquellos primeros nombres y hombres que fundieron los cimientos de la emergente sociedad civil alternativa.

El embrión de la rebeldía

Con el surgimiento de aquellos primeros defensores de los derechos humanos, comenzó también para ellos la violación de sus propios derechos por parte de la policía política cubana. Desde la visión totalizadora del gobierno, sabían que era la simiente de la rebeldía pacífica a la dictadura que ya estaba prendida en la matriz de la patria, y procuraban abortar el desarrollo de la creciente sociedad política y la cultura democrática que se fomentaba en los protagonistas y sus grupos de influencia, como una corriente civilista cada vez más madura y numerosa.

Las amenazas, los hostigamientos y arrestos arbitrarios no pudieron desestimular su crecimiento; por el contrario, la cantidad de personas que han emigrado por haber sufrido condenas, destierro o los que lo hicieron de forma voluntaria, generalmente dejaron tras de sí, como un deber de continuidad pluralista, a un grupo de ciudadanos amantes de la democracia que los han relevado en nuestras filas.

Fueron la actitud de los luchadores pacíficos, las denuncias de los defensores de los derechos humanos, y la conducta siempre represiva de las autoridades, los que gestaron paralelamente, con el estallido de organizaciones de cariz político, el nacimiento de la prensa independiente y alternativa de Cuba.

El vientre creciente de la libertad

Gracias a la salida al aire de Radio Martí, una gran parte de la sociedad contó con una visión del mundo alternativa a la manipulada concepción gubernamental. Resultaba entonces urgente que se dieran a conocer, al mayor público posible, los abusos que cometía el régimen totalitario cubano y el acceso de esa estación radial a la información nacional era limitado —al igual que ahora— y se nutría, fundamentalmente, desde el exterior. Florecieron entonces, como un acto de salvaguardia de la integridad física de nuestros compatriotas, las agencias de prensa independientes a lo largo y estrecho del archipiélago cubano interactuando con la radioemisora.

El papel de la incipiente prensa de entonces, se multiplicó rápidamente por su importancia y abarcó desde la emisión de notas informativas sobre los atropellos diarios de la gendarmería política, hasta la redacción de crónicas acerca de la realidad cubana y artículos de opinión sobre lo que acontecía realmente en nuestro país y ocultaba la propaganda oficial. Tal protagonismo internacionalizó el interés y la preocupación sobre el respeto de los derechos humanos en Cuba y focalizó la atención en la sociedad civil independiente que ya era un hecho que se consolidaba cada vez más. Pero rápidamente los propios periodistas se convirtieron en blanco de los cuerpos represivos del régimen dictatorial y pagaron con largas e inmerecidas condenas el derecho fundamental de su libertad de conciencia y el ejercicio del periodismo libre.

─   Formación y crecimiento

Transcurrieron los años y la prensa independiente cubana, a pesar de altibajos migratorios y carcelarios, también se robustecía. Su valentía y constancia les aportó a los luchadores pacíficos seguridad, subsistencia, solidaridad y representatividad internacionales. Pero no fue poco lo que tuvieron que pagar aquellos compatriotas pioneros en la defensa de los derechos humanos que se atrevieron a desafiar la férrea maquinaria de control estatal y la imagen que de la revolución habían difundido por el mundo.

Con el transcurso de los años se invirtió la polaridad divulgativa y la actividad del periodismo tomó cada vez mayor importancia y complementó el protagonismo de los defensores de los derechos humanos, muchos de los cuales ya habían elegido el perfil ocupacional del periodismo independiente para denunciar las arbitrariedades del gobierno militar. Se entreabrió así la puerta a la libertad informativa a que toda sociedad tiene derecho y cuyo umbral permanece encendido hasta el presente.

─   Acompañados por nuestra verdad

Las autoridades tuvieron que sofisticar las estrategias coercitivas con que abacoraban a los luchadores pacíficos y fue el fruto del trabajo testimonial que desempeñó la prensa, la que comenzó a generar cuestionamientos en la sociedad cubana en general —que se informaba a través de Radio Martí—, que también alcanzaron a algunos dirigentes gubernamentales. Ante la rotura del paredón de silencio, ya muchos se habían quedado sin el débil y falso argumento distorsionador de “eso no existe aquí”, pues los escenarios y evidencias de los excesos estaban documentados y eran conocidos en el orbe.

Durante los primeros años de la conformación del movimiento opositor las dificultades fueron disímiles. Es que confrontar pacíficamente a un poder totalitario establecido por décadas impone valladares que requieren, amén de nuestros esfuerzos, de una indiscutible solidaridad internacional que afortunadamente, nos ha acompañado a través de esta prolongada lucha desigual.

─   El acceso al desarrollo tecnológico

La prensa de los primeros años, que estaba “rodeada y sin balas”, se armó en cierta medida con la ayuda de los demócratas libres de otros países y de nuestros propios compatriotas emigrados. Los medios tecnológicos que tocaron primero a nuestras puertas fueron los faxes, que propiciaron que se simplificara el tiempo de comunicación telefónica de las otrora grabaciones y que se transmitieran los mensajes, noticias e informaciones con mayor calidad y celeridad.

Un tiempo después, fueron llegando equipos de computación para favorecer la composición y el almacenamiento del banco informativo, histórico y documental de la disidencia, de la cual la prensa independiente forma parte.

Como parte de la sociedad, la oposición en general ha tenido permanentes contratiempos policiales de todo tipo inherentes al modelo dictatorial. Sin embargo, ningún percance o penalidad han logrado menoscabar los esfuerzos por mantener el tráfico informativo y noticioso a cabalidad.

De Concilio Cubano al Proyecto Varela: la madurez cívica y política de los cubanos libres

Mucho había crecido y madurado el movimiento opositor y periodístico con el éxito y la repercusión internacional que tuvo Concilio Cubano. El derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, le dio al mundo la dimensión de hasta dónde llegaban la arrogancia e intolerancia del sistema totalitario y cuánto eran capaces de hacer para mantener el poder y su statu quo.

Con el tiempo, muchas organizaciones políticas fueron definiendo su corriente ideológica y sus militantes creciendo en conciencia, organización y participación. Si el primer impacto mediático y éxito opositor lo constituyó Concilio Cubano, el Proyecto Varela fue el más sustancioso y reconocido, no solo porque es el más reciente, sino porque estaba sustentado por el cuerpo fornido y viable de una propuesta política plural. Pero el gobierno cubano no traicionó su naturaleza dictatorial y respondió al ejercicio de la libertad con largas penas de cárcel para un nutrido grupo de cubanos, en su mayoría periodistas.

La herida gubernamental a la prensa en la primavera de 2003 fue profunda, pero no diezmó la circulación noticiosa porque la sucesión estaba garantizada y asumió con responsabilidad el desafío represor. Los defensores de los derechos humanos también desempeñaron su labor y nunca dejaron de aportar informaciones para hacerle sentir al régimen que no había logrado su propósito, y a las personas de buena voluntad y demócratas del orbe, que nuestra lucha pacífica continuaba.

Una gestación muy prolongada

Si la revolución de la informática globalizó el mundo en todos los aspectos, en Cuba, a pesar de la carencia de voluntad política de las autoridades por facilitar que nuestro país realmente “se abriera al mundo” —como había sugerido el beato Juan Pablo II durante su papado y visita a Cuba en 1998—, la sociedad civil alternativa se colgó como pudo del ómnibus tecnológico para contrarrestar la injusticia, la censura y el quebrantamiento de los derechos y libertades fundamentales del pueblo.

El tema del embargo estadounidense, tantas veces esgrimido como pretexto por las autoridades para impedir que la sociedad cubana acceda a internet sin discriminaciones, quedó como una burda excusa con el arribo del cable de fibra óptica procedente de Venezuela, el cual llegó a Cuba hace más de un año con el vaticinio de que multiplicaría por tres mil la velocidad de conexión y aumentaría también ostensiblemente la capacidad de transmisión de datos. ¿Qué sucedió con él y qué uso le dieron? Solo el gobierno lo sabe. No obstante, hace poco escuchamos al canciller cubano culpar a las administraciones estadounidenses de que las autoridades no pueden ofrecerles internet a sus ciudadanos por el bloqueo a Cuba, mientras que cerca de nuestras costas hay mucho cableado de ese país que podría facilitarles conectarse y brindarnos a todos ese servicio. ¿Reconocerían nuestros derechos a la libertad de información cuando nos violan otros tantos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuando no nos permiten asociarnos legalmente en partidos, gremios y sindicatos, y persiguen y encarcelan a nuestros periodistas? Es la lógica razonable que se deriva del discurso operativo conductual de las autoridades.

Pienso que ese argumento solo esconde la intención de sentarse a negociar con los Estados Unidos sobre cualquier tema, con el fin cimero de que sea el resquicio por el que se cuelen para después introducir otros temas en las agendas.

El trabajo de parto

Nuevamente, gracias a la solidaridad internacional, nuestros periodistas pudieron adquirir líneas de telefonía móvil que nos estaban vedadas a los cubanos. Con esas adquisiciones, acompañadas de mayor informatización y otros implementos asociadas a estas tecnologías, la disidencia cubana dio un salto hacia adelante en su faena y en la práctica inalienable de la libertad.

Mientras envejecían los líderes tradicionales en Cuba, las nuevas tecnologías ocupaban su protagonismo en el mundo. Este hecho inevitable del desarrollo de las sociedades y de la dialéctica, hizo envejecer más el discurso de la vieja e histórica dirigencia política cubana, cuya mentalidad conservadora, ante la velocidad del desarrollo y avance tecnológico globales, está llegando al punto en que casi es igual a retroceder.

─   La inflexión histórica de la sucesión

El 31 de julio de 2006 los cubanos nos sorprendimos con la noticia de la enfermedad de Fidel Castro, líder histórico de la revolución en su proclama al pueblo de Cuba. En ella traspasó su cargo y funciones a su hermano Raúl.

Después de seis años al frente de nuestro país, unas tímidas reformas económicas y sociales ha impulsado el sucesor. Entre ellas que los cubanos pueden hospedarse en hoteles —aunque no tengan dinero para hacerlo—, que puedan adquirir equipos de DVDs en moneda convertible —que no vendían en las tiendas anteriormente—, aires acondicionados y otros electrodomésticos. También en los primeros años de gestión raulista, les levantaron el bloqueo gubernamental a los cubanos para que pudieran adquirir teléfonos móviles normalmente. Pero quedan aún muchos derechos por reconocernos a los cubanos y no será con tibieza y con una reforma migratoria próxima a entrar en vigor —que aún en menor medida, pero sigue siendo violatoria—, que avancemos en el camino del respeto a las diferencias en todos los órdenes. Este se enraíza, crece y desarrolla en la práctica del pluralismo.

─   Correr la cerca

Mucho se habla del teorema de correr la cerca en la lucha pacífica, que implica oponerse con un comportamiento y accionar cívicos no violentos a las leyes injustas dictadas desde el poder.

En el caso cubano, por nuestras características geográficas (insularidad) y la complejidad de la transición cubana y de la intención de continuismo del gobierno militar, no existe una cerca, sino un muro que dificulta la consecución de nuestros propósitos democratizadores. Aun así, es obvio que la actividad de la prensa proscrita en Cuba, horadó con la constancia y seriedad de su labor, la muralla de silencio que erigieron los dirigentes del gobierno y sus seguidores.

El monolito del barco

Las herramientas digitales que ya estaban en uso en el mundo donde existe la libertad de expresión para todos los ciudadanos, llegaron rezagadas para los cubanos por los candados cibernéticos que nos imponen las autoridades, como una violación más de nuestros derechos.

El fenómeno de los blogs fue el despertar y rediseño de una nueva forma de hacer periodismo, de ser ciudadanos libres y de difundir con nuestro mensaje y criterios, el derecho de ejercer la libertad de expresar nuestras opiniones.

Leí una vez que una bitácora se sitúa en el barco cerca del timón, donde se ponen la brújula y otros instrumentos de navegación. Este barco-país de timón rígido para los ciudadanos y flexible para los del poder, abrió sus ojos a los reclamos libres a través del descubrimiento de los blogs. Estas herramientas digitales se multiplicaron, a pesar de las limitaciones que nos imponen en el uso de las tecnologías y el acceso a la megarred, gracias a Yoani Sánchez, que fue de las primeras en usarlas en nuestro país y que además tuvo un gran impacto e influencia con su trabajo. Precisamente el éxito de esta bloguera y la factibilidad, viabilidad y alcance de estas tecnologías, conmocionó a la mayoría de la sociedad política y civil y le quitó los grilletes a la palabra y a la libertad de expresión. Nos volteamos y volcamos nuestras energías a la magnitud que el desarrollo tecnológico pone a nuestro alcance para hacer viajar nuestras letras.

Aquí se produjo la necesaria fusión entre el periodismo independiente, reconocido y organizado y el periodismo ciudadano que como parte de un parto fisiológico, nació naturalmente por la convergencia de las mencionadas coyunturas, que dispararon las inquietudes por la alfabetización tecnológica de todos los que dentro de Cuba queríamos contarle al mundo y a nuestros compatriotas de aquí y la diáspora, lo que realmente acontece en nuestro país.

Enseguida nos percatamos de lo que el gobierno dictatorial con su maldad controladora sabía desde el inicio: que una grieta tecnológica en el muro totalitario podría convertirse en el manantial de denuncias de violación y reclamos de los derechos y las libertades cívicos.

El ciberactivismo se puso de pie y echó a andar sobre un teclado con la celeridad y eficiencia de la informática y de estos tiempos veloces en que cada persona tiene el derecho de convertirse, si es su deseo, en un periodista ciudadano y a recibir información y opiniones, así como difundirlas por cualquier medio de expresión, tal y como está recogida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. He aquí la verdadera razón por la que el régimen dictatorial impide que accedamos plenamente, como es nuestro derecho, a las nuevas tecnologías: es básicamente el temor de la libertad, y no el embargo estadounidense, la razón por la que el gobierno cubano nos bloquea el acceso a internet.

Hace rato que la prensa independiente y los ciberactivistas cubanos estamos haciendo nuestra revolución de colores en contraste a la monocromía estatal y denunciando la corrupción administrativa y otros males que aquejan al añejo modelo político cubano. Pero el tiempo nos ha demostrado que a esa importante labor —más bien defensiva— le falta el ingrediente proactivo de asumir una postura más ofensiva para impulsar una transición hacia la democracia en nuestro país.

Ahora que la llamada revolución cubana comienza —como todas— a desrevolucionarse y con mucha cautela están regresando a estadios anteriores de la vida nacional, se evidencia que el modelo cubano de 1959 fracasó. Nos queda entonces, dada la importancia del periodismo independiente y su interrelación y complementación con el periodismo ciudadano, continuar ejerciendo nuestros derechos cívicos de mostrar al mundo lo que realmente acontece en la vitrina socialista del Caribe; pero nos falta ese grito desobediente que debe acompañar a todo reclamo de justicia en las dictaduras para que nos amanezca en «el alumbramiento» de una nueva aurora de concordia, reconciliación y paz y nos integre definitivamente a todos los cubanos de la prensa, la sociedad política y civil en general, al concierto democrático continental y mundial.

La Habana, enero de 2013.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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Una respuesta a Cuba 2013: realidades y perspectivas

  1. Y se multiplican, Rosa, se multiplican.

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