El arma de la huelga


 

Foto tomada de: “elnuevoherald.com”

Eran más de las seis de la tarde y la iluminación del pasillo apenas hacía justicia a la luz del apartamento de Martha Beatriz Roque. Allí todavía permanecían algunas personas que integraron la huelga colectiva —sumaron 28 los ayunantes en toda Cuba—, por la excarcelación de Jorge Vázquez Chaviano, que debió ser liberado el pasado 9 de septiembre y al cual las autoridades mantenían preso arbitrariamente. Llegué desinformada, como cualquier ciudadana que vive en una dictadura —sin acceso a la prensa libre—, y me encontré con la sorpresa de que habían abandonado la demanda. Martha, que salió a saludarme con andar lento y apariencia frágil por el ayuno prolongado, me contó que la Seguridad del Estado citó ese día a la esposa de Vázquez y un oficial le informó que pronto tendría a su cónyuge en casa. El tono tenue de su voz no traslucía triunfalismos por el resultado, sino decaimiento por el sacrificio que implica negar un acto vital para la sobrevivencia humana, como es la alimentación, para convertirla en un arma de lucha.

A la vez que coartan las libertades con su larga lista de sinrazones totalitarias, dan más razones para ejercer y defender —a veces incluso desde la anónima ilegalidad— los valores democráticos, a pesar de las amenazas de prisión o destierro que penden amenazantes sobre todos los cubanos del archipiélago. Hay precedentes de compatriotas demócratas que han tomado la alternativa de la inanición voluntaria ante el abuso, que es enfrentar con el hambre al despotismo, desde el apetito de justicia para todos los cubanos. Aún recuerdo, en los últimos tiempos, la larga huelga de Guillermo Fariñas, que contribuyó a la liberación de prisioneros políticos en el 2010, y las que cobraron las vidas de Orlando Zapata y Wilmar Villar. Parece que a algunos dirigentes, el excesivo y totalitario poder les genera la morbosidad de querer ver escuálidos a sus adversarios, antes de establecer un estado democrático de derecho, justicia social y bien común para todos los cubanos.

Nuevamente, el deterioro físico y los labios secos de los huelguistas no fueron signos de debilidad, sino de entereza para denunciar a los que se aferran al poder, y que desde el punto de vista moral se debilitan cada vez más ante el mundo. Una vez más la crueldad de las autoridades cedió al decoro de un puñado de cubanos dignos. No hay cárceles para la libertad y la justicia, como quisieran aquellos que viven presos de su odio, que mantienen encerrada a Cuba en una celda de castigo y le ponen barrotes a los derechos de todo un pueblo.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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7 respuestas a El arma de la huelga

  1. My kids keep bringing home sewing projects and I have no idea how top sew..

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  3. Eran más de las seis de la tarde y la iluminación del pasillo apenas hacía justicia a la luz del apartamento de Martha Beatriz Roque. Allí todavía permanecían algunas personas que integraron la huelga colectiva —sumaron 28 los ayunantes en toda Cuba—, por la excarcelación de Jorge Vázquez Chaviano, que debió ser liberado el pasado 9 de septiembre y al cual las autoridades mantenían preso arbitrariamente. Llegué desinformada, como cualquier ciudadana que vive en una dictadura —sin acceso a la prensa libre—, y me encontré con la sorpresa de que habían abandonado la demanda. Martha, que salió a saludarme con andar lento y apariencia frágil por el ayuno prolongado, me contó que la Seguridad del Estado citó ese día a la esposa de Vázquez y un oficial le informó que pronto tendría a su cónyuge en casa. El tono tenue de su voz no traslucía triunfalismos por el resultado, sino decaimiento por el sacrificio que implica negar un acto vital para la sobrevivencia humana, como es la alimentación, para convertirla en un arma de lucha.

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  5. Zulema Jatamillo dijo:

    Deja de pedir dinerito para tu celular, y ponte a jugartela en la calle como los que si tienen verguenza. Y tu marido parece proxeneta que te pone a pedir dinero a ti para el…. tronco de opositores que son los dos….descarados, sacando lascas de lo que con mucho valor hizo Martha Beatriz

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  6. Jorge Jorge dijo:

    Puta a singar al malecon.

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  7. Excelente.
    Ha sido un paso más para demostrar que la resistencia de una sociedad civil comprometida con la patria puede derrotar a la tiranía.

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