Travesuras de la nueva clase


lecciones.batiburrillo.net

Para nadie es un secreto que los cubanos nos estamos comiendo un cable. Es una expresión del argot popular en Cuba para aludir a una persona o grupo que la está pasando mal, que se siente víctima del desamparo y que acumula muchas necesidades irresueltas. Muchos no vislumbran un horizonte donde satisfacerlas que no sea allende nuestras fronteras; otros, tienen la suerte de pertenecer, quizás hasta por un accidente seminal, a la realeza verdeolivo, y disfrutan de los beneficios que les proporcionan sus familiares o contactos entrenados en la ideología de la charla a tiempo y la alabanza pública y oportuna al líder histórico. Son los hijos y nietos de la llamada Revolución, el ejemplo “de los que no trafican con influencias” ni acuden a comportamientos oligárquicos para establecer a los suyos —pues sería inmoral practicar lo que los llevó a la lucha armada primero y al poder después—; de los que son modelos de fidelidad y sus tropiezos, mientras no hayan cometido una deslealtad o problema de principios, se minimizan con un regaño cariñoso y estereotipan como travesura, nunca como corrupción. Son los descendientes e incondicionales de los escualos que le temen a la libertad de información, los llamados a trabajar junto a los inversionistas extranjeros, los capacitados para ocupar un puesto que les reporte jugosos ingresos con “el dinero del enemigo” en las cuentas que probablemente tienen en el extranjero previniendo el inevitable cambio, mientras los trabajadores cubanos son explotados con salarios simbólicos y un dinero envilecido.

A pesar del secretismo oficial que han hecho tradición, por diferentes vías llegaron los comentarios de un nuevo escándalo de corrupción asociada a las altas esferas y los empresarios confiables instalados por la nomenklatura en empresas mixtas y corporaciones extranjeras. El conducto de fibra óptica que partió de Venezuela, llegó a nuestro territorio en febrero de este año y debía estar apto operativamente en julio fue un chasco, porque los elegidos por las autoridades estaban tan ocupados sembrando dólares para su huerto financiero personal, que compraron la cuerda tecnológica más barata y sin el blindaje previsto para las mordidas de los tiburones que habitan en el Caribe. ¿No ha sido también una política dirigida por la casta del país el que se adquieran en el extranjero los productos más baratos para ahorrar divisas? También se habla de la abducción de los fondos destinados a la activación del cable, que han congelado su habilitación. No sé si es real o es un cóctel informativo que dejaron filtrar para continuar violándonos a los cubanos el derecho a internet. De todas formas, es creíble cualquier zarabanda desde las élites estatales y partidistas en donde entrenan a sus elegidos en la práctica de su capitalismo. Se rumora también en La Habana, que la sepultura mediática del asunto se debe al linaje de los involucrados y sus grupos afines, y que pronto se le dará el pisón requerido en tales casos. A los ciudadanos sencillos, que sabemos de las verdes y las maduras, nos tocan las podridas y parece que seguiremos siendo testigos del desmoronamiento de este déjà vu dictatorial y al inmovilismo que se aferran, como crisálida de roca discordante con la moderna sinfonía democrática mundial.

Se nos atoran en la garganta las ganas estranguladas de gritar; pero los estertores del fracaso del modelo son tan evidentes, que los oportunistas de la clase alta dirigente se arriesgan a canjear sus carnés rojos del partido comunista por papel moneda verde, y nos cuestionamos cuántos pillos como esos habrá ocultos todavía vociferando consignas huecas a cambio de prebendas, que es delinquir con ideología. Mientras esas rémoras de un modelo fracasado engrosan sus fortunas personales con sus influencias y falsa doctrina, los cubanos de a pie somos los verdaderos tiburones que hace décadas nos comemos el cable de la espera y de las promesas incumplidas que con un modelo como este, nunca llegarán.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Travesuras de la nueva clase

  1. Anónimo dijo:

    yeah … really okay images and unique style !

    Me gusta

  2. Some times its a discomfort in the arse to study things websites creators composed and yet this particular website is truly end user appealing! .

    Me gusta

  3. Hiya dude extremely cool sharing

    Me gusta

  4. Does your blog have a contact page? I’m having a tough time locating it but, I’d like to send you an e-mail. I’ve got some creative ideas for your blog you might be interested in hearing. Either way, great blog and I look forward to seeing it improve over time.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s