La Cuba que tenemos y la que queremos


Colaboración de Rafael León Rodríguez, Coordinador General del Proyecto Demócrata Cubano al evento “Cuba hoy, Cuba mañana” realizado el sábado 17 de septiembre en Miami, Fl.

Clic en la imagen para aumentarla

Las últimas medidas puestas en vigor para flexibilizar el trabajo por cuenta propia, luego de la publicación en la Gaceta Oficial de los números extraordinarios 28 y 29 el pasado viernes 9 de septiembre, contentivos de las resoluciones y decretos leyes que las legalizan, instan a pensar que existe la voluntad política de las máximas autoridades cubanas de continuar por el camino de las reformas económicas. Algunas reducciones de las cuotas impositivas, la elevación de las capacidades de centros gastronómicos particulares (paladares) a 50 usuarios y la rebaja de la cuota mínima por el alquiler de habitaciones en un 25% dan fe de esto.

Aunque con muchas limitaciones de orden material, pues los mercados mayoristas aún no están establecidos, un importante sector de la sociedad dirige su interés a estas nuevas modalidades de empleo y gestión económica, las que ya suman 181 actividades aprobadas.

Por otra parte, las expectativas sobre las modificaciones a la Resolución 259 (usufructo privado de tierras productivas) en cuanto a las garantías de mantener la tenencia de las fincas más allá de los diez años, la posibilidad de construir en ellas viviendas estables y el esperado incremento de las áreas asignadas, potencian esta nueva esfera de producción agropecuaria.

Luego del VI Congreso del Partido Comunista el pasado mes de abril, en el que fueron aprobados los nombrados Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, a la fecha, se puede constatar una desaceleración en la puesta en práctica de algunas de las medidas que afectaban directamente a la población, como la eliminación de subsidios a determinados productos de la canasta básica familiar y la reducción de plantillas en algunos centros laborales, lo cual incrementaría el desempleo. Estas decisiones políticas gubernamentales, certifican que existe la preocupación de las autoridades por evitar crispaciones sociales que pongan en peligro el control y la tranquilidad ciudadana. Sin embargo, se puede visualizar la intención de estas de enfrentar la inercia de la burocracia estatal a los cambios, pues estos, en alguna medida, afectan los intereses creados de estamentos de la dirección del estado.

En medio de la crisis económica global, cuando continúan disminuyendo los amigos incondicionales de la élite gobernante cubana y con pronósticos nada halagüeños para ellos de que ese proceso se detenga, es significativo que mantengan el rumbo en la dirección de las transformaciones que se han propuesto. Conocemos que conservar el poder político ha sido, y es, la primera prioridad de las autoridades, garantizando así la sucesión dinástica, de ahí la inamovilidad en cuanto a reconocer a la sociedad civil independiente y a la oposición política y a ratificar los Pactos de Derechos Civiles y Políticos y Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas. No obstante, e independientemente de las causas que lo precipitaron, las autoridades cubanas realizaron una amnistía el pasado año que benefició a un número considerable de prisioneros políticos y de conciencia y permitió que muchos de ellos abandonaran el país con sus familiares. Han reiterado que para finales de año liberalizarán, en alguna medida, las restricciones a los viajes desde y hacia Cuba de los ciudadanos cubanos y pondrán fin a los obstáculos legales para la compra, venta y traspaso de viviendas y vehículos automotores. Todas estas medidas se han ido produciendo y desarrollando sin que los factores externos que participan e inciden de hecho en el tema cubano, hayan flexibilizado sus posiciones con relación al régimen totalitario: el gobierno de los EE.UU. con su embargo y la U.E. con su Posición Común.

En variadas ocasiones se ha sostenido la tesis del doble bloqueo: el embargo del gobierno norteamericano a Cuba y el bloqueo de las autoridades cubanas al pueblo en cuanto a un sinnúmero de restricciones a libertades y derechos que limitan las posibilidades de este de alcanzar un nivel de vida decoroso. De alguna manera nos encontramos ahora en un contexto de transición que nos puede facilitar, luego de una espera cincuentenaria de contratiempos y fracasos, la apertura pacífica a un estado democrático de derecho que nos permita realizarnos en la búsqueda de las libertades y el bien común. De cualquier manera, el llamado modelo económico gubernamental está fracasado y no tiene solución. Contra él conspiran, no solo las leyes económicas naturales sino la burocracia estatal, con su corruptela establecida y el envejecimiento de la casta en el poder.

En cuanto a la sociedad civil, independientemente de casos y hechos muy puntuales, la oposición política pacífica no ha demostrado, hasta el presente, poseer capacidad movilizativa popular como para imponer el reclamo de sus demandas, aunque cada vez más es la referencia ciudadana por los cambios reales. No obstante, las autoridades autoritarias cubanas, preocupadas ciertamente por los actuales acontecimientos del norte de África y otras áreas potenciales de conflicto, parecen crispadas y reaccionan, en ocasiones, desproporcionadamente ante situaciones que no lo justifican.

Existe un imaginario de variadas visiones prospectivas sobre Cuba partiendo, tanto de las circunstancias vivenciales de la actualidad como de nuestra historia más reciente y de los supuestos acontecimientos que, en el futuro próximo, pudieran desarrollarse. Formando parte de estas hay elementos puntuales que son comunes e imprescindibles para que Cuba se proyecte hacia las libertades y la democracia. Entre estos están:

  1. La liberación de todos los presos por motivos políticos pacíficos, que aún permanecen en prisión, luego de la última amnistía.
  2. La ratificación e implementación por las autoridades autoritarias cubanas de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos y Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas.
  3. El reconocimiento por las autoridades autoritarias cubanas de la sociedad civil independiente y del pluralismo político en Cuba.
  4. La implementación del derecho a la información, a informar y acceder a la internet.

Otro asunto de trascendental importancia lo constituye la participación de la migración cubana en la reconstrucción de la nación. No solo desde las necesarias categorías económicas, sino en la re conformación del espíritu plural nacional y la restitución de sus singulares valores tradicionales. En esta dirección, las autoridades autoritarias de las islas están en el deber de reconocer la nacionalidad a todos los cubanos residentes en exterior, incluyendo el reconocimiento de la doble nacionalidad en los casos que, la nueva ley que deberán crear al efecto, así lo considere.

En otro orden de cosas, se argumentan determinadas opiniones sobre la necesidad de conseguir la unidad de los diferentes sectores de la oposición política pacífica. Algunos prefieren la acción de juntarse, más que de unirse. Históricamente la oposición pacífica cubana ha sido plural, y esto la ha defendido de las actividades insidiosas de la policía política, entre otras cuestiones. Juntarse, sobre los argumentos y aspiraciones comunes, parece ser lo más conveniente.

Hay una larga lista de posibles pasos que se pudieran adelantar en la dirección de acompañar e impulsar los cambios pacíficos irreversibles en Cuba; sintetizando, bastaría con repetir la fórmula mágica de crear puentes y remover obstáculos que nos acerquen en la confianza, en la solidaridad y en la paz, a nosotros todos, los cubanos.

Rafael León Rodríguez
Coordinador General
Proyecto Demócrata Cubano

San Cristóbal de La Habana, 11 de septiembre de 2011

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La Cuba que tenemos y la que queremos

  1. I just want to mention I’m beginner to blogs and actually liked this web site. Probably I’m going to bookmark your website . You actually come with tremendous article content. Thank you for sharing with us your blog site.

    Me gusta

  2. Have you ever considered about including a little bit more than just your articles? I mean, what you say is important and all. But imagine if you added some great visuals or videos to give your posts more, “pop”! Your content is excellent but with pics and video clips, this website could definitely be one of the best in its field. Superb blog!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s