Scar case


Las dictaduras dejan cicatrices indelebles que no puede arreglar un siquiatra, ni el mejor de los cirujanos estéticos. Los cubanos, que por obligación ignoramos la definición o concepto de PC (personal computer), nos organizamos desde el punto de vista familiar para trabajar ordenadamente en la computadora. Disciplinados de colas y entrenados en la espera, nos comemos las uñas de las horas aguardando por nuestro turno para usar el equipo que nos permite revelar esa veta erudita cibercompatible oculta en nuestro ADN. Cual si se tratara de herramientas prehistóricas, ya no tomamos papel y lápiz para colorear nuestras opiniones; nuestros dedos viajan más rápido sobre el teclado que amarrados a un lapicero, y es más fácil “cortar y pegar” nuestros cambios en la redacción, que usar la vieja goma de nuestra niñez con que comenzamos a emborronar nuestro lenguaje escrito.

Me ha dado por soñar tonterías a lo grande y al por mayor. Que puedo decir lo que quiero sin que me fiche la policía política, viajar a cualquier país, exigir mis derechos sin que me crean subversiva o que voy contra el tráfico de lo usual, recibir libros del extranjero sin la censura de una autoridad, fundar un periódico, ver brotar los gremios y sindicatos, asociarme según mis opiniones, ver a los trabajadores de mi país ejercer su derecho a una huelga, y el desproporcionado anhelo, casi inalcanzable, de tener internet en casa.

Las posturas de libertad que venimos plantando hace años, se han convertido en árboles y sus ramas amenazan con extenderse demasiado para el gusto oficial. Quizás la solución sea que la empresa eléctrica los pode un poco y le produzca un buen apagón a nuestros sueños. Algunas veces, solo la presencia verde olivo de sus funcionarios con sus fusiles interruptores de luz paralizan el acto de soñar. Pero es una receta que no siempre es efectiva y cada vez que nos violan un derecho queda una huella, como una nueva cicatriz que dejan en el rostro de este triste periodo de más de medio siglo de la patria.

Acerca de Rosamaría Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
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2 respuestas a Scar case

  1. Issac Maez dijo:

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  2. Mariita dijo:

    Buscando bloggers cubanos, para poder incorporarlos a la revista Disidente Universal (en preparación y con la cual colaboro desde hace varios años como diseñadora gráfica, articulista y en notas de redacción), que intenta ser una especie de ¨repetidora hacia adentro” de la ingente labor de compromiso e información que realizan ustedes, me encontré con su blog.

    Permítame presentarle mis muestras de admiración por su valentía.
    Estoy tomando este artículo Scar Case, para publicarlo en el próximo número, otorgándole el correspondiente crédito.
    Me enorgullece compartir país de origen con usted. Gracias por ser y estar.
    Cálido y fraterno abrazo,
    Mariita R.

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