Desconocer para descalificar


Gráfico bajado de: “rankia.com”

Supe del evento de los “blogueros cubanos” la noche del 27 de abril, en la breve, tardía y última emisión del noticiero de la televisión cubana, en el cual suministran algunas informaciones que no ofrecieron en el estelar o que deshecharon en la media hora (generalmente más) de críticas al capitalismo y alabanzas al mitificado caciquismo cubano y el de sus amigos latinoamericanos. Es probable que no quisieran darle mucha relevancia mediática a la cita, pero quedar bien con los organizadores del foro y los asistentes. Aludieron al “Primer Encuentro Nacional de Blogueros Cubanos en Revolución” que se celebró en Matanzas con representación de todas las provincias. Una vez más la blogosfera alternativa, como suele suceder con la sociedad independiente cubana, no fue tomada en cuenta por parte del gobierno totalitario y sus medios oficiales.

Tres días después apareció la glosa periodística relativa al hecho en la página 2 de Juventud Rebelde. En ella reseñan que se abordaron temas como la inclusión de las universidades en el bloghorizonte oficialista, que se promueva la imagen de Cuba en la ciberesfera “desde lo diverso”, etc.; y abundaron que entre los principales propósitos están el de “compartir experiencias, crear mecanismos horizontales de integración, lograr complementación sin caer en dogmas y esquemas preconcebidos y promover el análisis crítico desde los blogs”. Allí se encontraba la Sra. Mariela Castro —desconozco si tiene una bitácora—, que fue —por supuesto— entrevistada sobre la reunión y que probablemente tenía la misión implícita de mediar en las altas esferas las facilidades y herramientas imprescindibles a esa nueva milicia de las letras.

Me pregunto qué les ofrecerán a los estudiantes universitarios —quienes deben emplear gran parte de su tiempo a estudiar para obtener buenos resultados académicos— a cambio de la creación de bitácoras obedientes al modelo totalitario y enfrentadas a las independientes. ¿A qué diversidad se refieren entonces? En Cuba el concepto está viciado por los intereses monopartidistas del gobierno, que le pone fórceps a las opiniones políticas diversas y mutila las aspiraciones y derechos legítimos de los cubanos al pluralismo multicolor.

¿Respetarán en algún momento el derecho de todos a acceder a internet o continuarán usando esa herramienta como un artilugio a cambio de lealtad? Parece que pretenden ‘bajarle el perfil’ a la blogosfera independiente de Cuba como hicieron con la sociedad política alternativa. Hay un diseño evidente orientado a ese fin. No espero que los que se hicieron con el poder manu militari* nos rediman de las ataduras del miedo y la doble moral que ellos mismos delinearon para mantenernos divididos en una unidad propagandística y virtual. Lo que sí espero y seguiré cultivando modestamente, es que alcancemos el escenario donde no amordacen a los que pensamos diferente y nos respeten el derecho a la libertad como un atributo consustancial a la naturaleza humana. Es algo muy natural para las sociedades democráticas lo que espero, pero para el añejo cesarismo gubernamental es demasiado.

 


* Por la fuerza de las armas

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

¿Subsidio, martirio o suicidio?


Gráfico de: "gestiondocumentalparagentenormal.com"

Roberto es un señor jubilado de 71 años que se buscó un trabajo de sereno para compensar su insuficiente retiro y poder malcomer los treinta días del mes. Trasnochado por agotadoras jornadas, se tomó un trago de propaganda televisiva y se embriagó de entusiasmo. Pensó que podría obtener un subsidio para arreglar su casa y se metió en el bombo de la burocracia y corruptela estatales. “He dado más vueltas que un trompo —me dijo— y no he resuelto nada”. “Colas y más colas, papeles y más papeles…”. ¡Ni que me fuera a ir del país!

Una joven funcionaria que lo atendió una mañana le advirtió: “Abuelito, los materiales que le ofrece el estado a precios subvencionados son para reparar su vivienda, no para que los venda”. Se hizo un nudo en la lengua, porque no es bueno “fajarse con el cocinero” —pensó— y se tragó en seco la píldora de su respuesta. La residencia de Roberto es de mampostería, pero su techo a dos aguas es de tejas francesas que se colocan amarradas sobre papel asfáltico y ambas descansan sobre una estructura de madera. Como las vigas están podridas y la cubierta pandeada amenaza con caerle encima, consultó con algunos familiares y amigos para que lo ayuden a remendar su paraguas habitacional cuando obtenga el permiso para comprar materiales a precios favorecidos. También las paredes necesitan atención, pues desde finales de la década del 60 no ha podido hacerle una reparación capital a su inmueble.

En toda su vida laboral nunca contó con los recursos para comprar los materiales de construcción a precio oficial ni pagar la mano de obra necesaria. Durante 48 años trabajó para el estado cubano, dejando “el pellejo” frente al horno de una industria siderúrgica. Hoy hace un balance de su vida y el hueco de sus bolsillos concuerda con el vacío existencial que le provoca el desamparo.

Es debido a las inacabables y extensas colas (filas), al maltrato de muchas personas que trabajan atendiendo al público —algo sistémico— en la Dirección Municipal de Vivienda y a lo complejo y demorado de cualquier tramitación en Cuba, por lo que Roberto no tiene en regla los papeles de su morada. Ahora se entera que para evitar ser sepultado en su propio hogar, debe demostrar que la arruinada casa donde vive desde hace casi cincuenta años es suya, o esperar a que el techo le caiga encima.

El desaliento comienza a rondar sus gestiones. En su desánimo, acude a sentarse en el parque junto a otros jubilados que le recuerdan irónicamente a Consuelito Vidal: “Hay que tener fe, que todo llega”. Y Roberto escéptico replica: Sí, ¿pero cuándo? Algunos compañeros de infortunio en esas diligencias le sugirieron: “hágale un regalito a la empleada que lo atiende para que se estimule”. Reflexiona que a ella le pagan por esa función, pero piensa que con seguridad —como para la mayoría— su salario es insuficiente, que si tiene hijos a lo mejor ese día —como otros— tuvo que enviarlos a la escuela en ayunas o con un remedo de desayuno improvisado, subirse a un ómnibus repleto que pasó a deshora para ir a trabajar y quizás, irónicamente, no tiene el título de propiedad de su casa por las mismas razones que él.

Me confesó que cuando se acuesta y mira su pedazo de cielo doméstico renegrido de podredumbre y horadado de comején, piensa si podrá hacerle a su inmueble los remiendos que se propone. Cree que si el gobierno destinara más cemento al consumo nacional y no tanto a la exportación, si no estuviera inmerso en tantas obras constructivas en el exterior, eliminara las trabas burocráticas y les pagara a sus trabajadores un salario justo, la población no tuviera que sufrir el martirio desgastante de perder días de su vida en tortuosas diligencias para resolver un autorizo que más que una facilidad, parece una limosna a regañadientes.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Haz lo que yo digo…


“Entre los individuos como entre las naciones,
el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Benito Juárez

Con la tinta de Granma nos llegó el pasado 9 de abril el titular: “Estados Unidos confiscó a Cuba más de 493 millones de dólares desde el 2010 a la fecha” y agrega que es “como parte del bloqueo económico impuesto a nuestro país desde hace más de medio siglo”. Alegan que la información fue confirmada en una comunicación de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros adscrita al Departamento del Tesoro, organismo federal que califica a Cuba como “nación patrocinadora del terrorismo”. Abundan que bajo el mismo concepto, Washington ya había congelado 223,7 millones de dólares a nuestro país en el 2009. Añaden que el documento fue citado por PL, y en la escueta nota publicada en la primera plana del tabloide oficial de ocho páginas, mencionan que las autoridades estadounidenses mantienen bloqueadas igualmente seis propiedades al estado cubano en New York y Washington.

Una semana después, este lunes 16, en un extenso artículo publicado en la página 3 del mismo diario y con el título “La verdad de los fondos robados”, en el tercer párrafo hacen la aclaración de que la cifra de “los fondos congelados de Cuba en los Estados Unidos, en virtud del bloqueo económico, comercial y financiero” ascienden a 245 millones de dólares, no a 493 como había apuntado la nota anterior.

Lo que no mencionan ninguno de los dos escritos, es que fueron las autoridades cubanas las primeras en confiscar bienes norteamericanos en nuestro suelo como parte de sus múltiples atropellos por la conquista del poder total. Nunca —que yo sepa— han mencionado el monto de esas expropiaciones a los ciudadanos estadounidenses, ni a los propios cubanos. ¿Cómo protestan entonces porque les hagan lo mismo? Abordan el asunto con naturalidad, como si aquí los gobernantes les hubieran permitido, no solo al gobierno norteño, sino a cualquier ciudadano de allá, tener propiedades en nuestro territorio en las últimas cinco décadas.

No es que esté a favor de la vieja ley del talión o de algún tipo de represalia, sencillamente me cuestiono el hecho como muchas personas dentro de Cuba. Según la lógica del poder, ellos pueden usurparles —aunque le llamen nacionalizar— cuanto deseen a otros, pero aquellos no pueden hacerles lo mismo. Me sorprende que los dirigentes de la mayor de las Antillas, que tanto acusan a las administraciones estadounidenses de querer imponer sus leyes y visión al mundo, actúen con un patrón análogo al que critican. Parece que, en oposición a lo que propugna el liderazgo histórico cubano, las actitudes arrogantes no son únicamente rasgos de los gobernantes de los países ricos. No es ético escudarse detrás de las prerrogativas de una revolución para justificar violaciones de los derechos elementales —individuales y grupales— como el respeto a la propiedad privada. Es menester renovar el modelo político que originó tantos desastres nacionales para erigir una obra realmente justa, humana y perdurable.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Disculpas


Estimados visitantes:

En el escrito anterior “El desprecio de los precios” no salió publicado el primer párrafo. Con esa omisión, se perdió la necesaria introducción y la claridad integral del mismo. Espero que disculpen este inconveniente, que es fruto —en parte— de las dificultades que tenemos los cubanos para acceder a internet y de las condiciones en las que desarrollamos nuestro trabajo. Debido al poco tiempo de conectividad de que dispongo, tuve que esperar hasta hoy para enmendar la errata y ofrecerles mis disculpas. Gracias por vuestra generosidad y paciencia.

Publicado en Política | Deja un comentario

El desprecio de los precios


Gráfico tomado de: "economygeeks.com"

La población habanera se acalora. Los precios en las tiendas que venden en pesos convertibles continúan silenciosamente su tendencia alzista a pesar de los salarios bonsáis que le pagan a los trabajadores con una moneda depreciada. La cuenta de la luz sube, la del teléfono también, los impuestos igualmente —ni qué decir de ‘las mascadas’ de los cuentapropistas a los funcionarios corruptos—, y los gastos en general de la sobrevivencia, que ya eran sofocantes para el cubano medio, le siguen dando calor a la olla social.

Igual que el incremento de los egresos —que no se corresponden con los ingresos—, lo que molesta a la población es el desprecio de los dirigentes. ¿Sobre qué base se establecen o imponen los precios? ¿Por qué no le informan al pueblo sobre el incremento de los mismos? La falta de transparencia e indiferencia por los problemas reales de la sociedad, sumados al costoso nivel de vida del improductivo y gigantesco aparato estatal, parecen imponer el zorreo conductual de las autoridades en ese asunto.

Hace años que mi válvula saltó, pero gracias al recurso del escape hacia cualquier parte del mundo, la clase dirigente sigue con arrogancia dándole presión a la olla. Siempre han luchado públicamente para que las diferentes administraciones de los Estados Unidos respeten la cuota de emigrantes anuales —de veinte mil— que le tienen asignada a Cuba, en lugar de favorecer un clima de convivencia nacional en el que la población desarrolle sus potencialidades de acuerdo a derecho y coadyuve al bienestar y felicidad de los cubanos. No han mostrado pudor por la emigración sostenida de nuestros compatriotas, que han multiplicado los países adonde huyen, en tanto ellos aplican la matemática fría de los dividendos materiales —entre otros— que les reporta una comunidad cubana en el exterior con solvencia económica y apoyo financiero. “El maldito dinero” engrosa las arcas del gobierno, a la vez que se resiste a entrar en los menguados bolsillos de los trabajadores sencillos y a solucionar sus carencias. A sus funcionarios no les hacen falta títulos nobiliarios o cuentas bancarias —en Cuba—, basta una orden en el desempeño de sus cargos, para disponer de recursos millonarios. El ‘cuentecito’ del colectivismo socialista se ha reducido a retahílas de consignas agotadas y muchos de los burócratas aplauden en público, mientras que en sus confortables viviendas climatizadas cuentan las riquezas que les procuran sus prebendas y el abanderamiento de su incondicionalidad.

Es bochornoso e intolerable que continúen empobreciendo progresivamente a la ciudadanía con el aumento silencioso de las facturas. No sé cuánta explotación e ignominia seremos capaces de soportar los cubanos por haber pagado por adelantado el precio más alto de todos: el de la libertad.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Problemas pendientes


Publicado en "monografias.com"

Encendí la tele temprano este 26 de marzo para “distraer” a mi paladar por el mal sabor de una humeante taza de café de bodega —cuando está frío no hay quien se lo tome— y me sorprendió la información en la revista matutina Buenos días, de un evento sobre la discriminación racial en Cuba. El mismo se celebró en la provincia de Ciego de Ávila y fue auspiciado por la UNEAC.

Este es uno de los tantos problemas que la Revolución prometió resolver y no lo hizo. Por el contrario, se ha caracterizado por discriminar a los cubanos y les ha violado sistemáticamente sus derechos elementales básicos.

A pesar del alto nivel de instrucción alcanzado en Cuba, aún subsisten en la sociedad actitudes marginatorias en diversos aspectos de la vida nacional. Evidentemente, el hecho —ya sea dirigido o no— viene a confirmar los espacios de debate que se están creando entre diferentes sectores sociales y que deben abrirse y diversificarse cada vez más, para coadyuvar a fomentar escenarios de convivencia más justos y equitativos entre los cubanos.

Ese suceso aislado quizás está encaminado a promover el incremento “ordenado” y gradual de un diálogo “democrático” sobre temas que no les resulten a las autoridades demasiado incómodos, ni pongan en peligro sus parcelas de permanencia en el poder. Mientras no se traten asuntos políticos medulares como la pluralidad de partidos y las libertades fundamentales en general, será un intercambio mediatizado. No obstante, me esperanzan esas muestras de preocupación por debatir —ojalá que sea con ánimos de resolver— esos asuntos preteridos y lacerantes de nuestra nación. Espero más, pero ‘no se le pueden pedir peras al olmo’. Y aunque no sea definitoria —por ahora— me entusiasmó la noticia, porque como dice otro refrán, más vale tarde que nunca.

Publicado en Sociedad | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Sin embargo, los embargos…


Imagen de: http://www.logitravel.com/bloglogi/el-aeropuerto-de-la-gomera-el-primero-en-operar-sin-controladores-a233reos-9806.html

No apoyo embargos o bloqueos ni política extraterritorial o injerencista de país alguno. Parto de las normas elementales de convivencia humana y principios básicos del derecho internacional. Gracias a la modernidad y a la instrumentación y universalización de los derechos humanos, cada vez somos más los que nos oponemos a las políticas de fuerza y preferimos las relaciones amistosas y de respeto mutuo entre los pueblos y gobiernos. También repudio a las dictaduras de izquierda o derecha, justificadas a veces por el reconocimiento de unos pocos derechos elementales que les son convenientes y que inflaman sus medios de propaganda —mientras que omiten y violan otros también básicos—, o por estándares económicos más o menos prósperos. Ambas son represoras y embargadoras de los derechos inalienables de las personas y la dignidad humana.

Los diferendos entre países a menudo son objeto de decisiones gubernamentales que involucran la soberanía de los pueblos y la libertad individual de sus pobladores. Impedirles u obstaculizarles a los ciudadanos de un país que viajen a otro, constituye una infracción atentatoria de las libertades fundamentales. Sin embargo (y con embargo), no uso un catalejo —como suele hacer el gobierno cubano— para mirar la paja en el ojo ajeno, sino que empiezo por casa, para no ser candil de la calle y oscuridad de mis compatriotas. Estoy a favor de que se les permita a los estadounidenses venir a Cuba, pero no me parece ético reclamar para ellos el respeto de ese derecho, cuando a los cubanos —incluso a muchos de los que residen en el exterior— la dictadura nos embarga, bloquea y viola consuetudinariamente los nuestros.

No coincido con quienes imitan las prácticas disociativas del gobierno dictatorial cubano, los cuales señalan o se ocupan de los asuntos de la humanidad y hacen campañas injerencistas a favor de los derechos de los extranjeros, para dar la falsa idea de que somos un modelo con casi todos los problemas resueltos. Si verdaderamente queremos contribuir a la equidad y justicia sociales en el mundo, comencemos por casa.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios