Girón, Sara y el olvido


Gráfico hallado en: http://www.juventudrebelde.cu/

Gráfico hallado en: http://www.juventudrebelde.cu/

La machacadera anual acerca de la victoria de Playa Girón (Bahía de Cochinos) transcurrió este cuarto mes “en puntillas de pies” por los medios nacionales. Las elecciones en Venezuela eran la prioridad del gobierno cubano tras la desaparición física de Hugo Chávez y parece que fue tanta su preocupación y ocupación por ese vital asunto de sobrevivencia política para ellos, que pasó con discreción la conmemoración del triunfo obtenido del 15 al 19 de abril de 1961 por la entonces joven revolución, ante los invasores.

Los restos de Sara González deben haberse agitado en las apestosas aguas de la bahía habanera por esos días. Su emblemática canción «Giron, la vanguardia», alegórica a ese éxito militar de la naciente dictadura cubana, tampoco se escuchó como es habitual en las cuatro jornadas de martilleo mediático que acompañan usualmente a la recordación. A veces parece que el gobierno piensa que somos un pueblo subnormal o con dificultades en el aprendizaje, al que hay que repetirle los eventos y las fechas una y otra vez y hacerle múltiples programas radiales y televisivos para “sembrárselos” a los ciudadanos en el entendimiento todo el año; pero con más reiteraciones en los aniversarios. Quizás otros se dieron cuenta igual que yo del desliz gubernamental, pero eligieron que escapáramos, aunque solo sea por esta vez, del perseverante y oficial hostigamiento manipulador de conciencias que históricamente reina sobre las mentes de nuestro pueblo sometido. ¡Qué alivio!

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , | Dejar un comentario

Reflexión en letra (voz) alta


Sospecho que una jugada inteligente para que gane reputación el sistema electoral venezolano ha sido la de estrechar el margen entre los candidatos. Eso los prestigia ante el mundo y les da esperanzas a sus opositores para mantener la rivalidad y aceptar la derrota hasta la próxima riña en las urnas, que tampoco ganarán aunque tengan más votos que sus oponentes socialistas. Por eso me imagino que a Hugo Chávez lo estimularon desde acá para hacer la inversión en las costosas máquinas electorales y en la tecnología de votación en general. Necesitaba el dirigente latinoamericano —quizás por idea de los históricos monarcas de Cuba— legitimar su gestión al frente del país y que otros gobiernos lo respaldaran por su imagen democrática. Es probable que desde aquí alentaran la intención de certificar mediante sufragio la preferencia “ajustable” de la mayoría de los venezolanos por el socialismo. Tal parece que los resultados no los decide el conteo, sino los «números cantados» —como en la lotería— que les resulten más atractivos a los involucrados en el ‘trabajo de mesa’ de un personal elegido por ellos —al igual que el órgano electoral— e infalible para sus fines. Después quedaría el apoyo regional y de otras naciones que estaban previamente garantizados por “los gestos solidarios” —en papel moneda o crudo— que el llamado líder bolivariano acostumbraba a tener y la garantía de honrar los compromisos petroleros contraídos con el fallecido.

A diferencia y experiencia del gobierno cubano, que se especializó en ganar durante años con el 99 por ciento de los votos y al que ese acto propio de un ego enfermizo con influencia norcoreana le restó seriedad ante los demócratas del orbe, parece que la maestría totalitaria acumulada por acá —sumada al susto democrático que le costó a Daniel Ortega estar alejado de la presidencia nicaragüense por 17 años—, la pusieron al servicio del país sudamericano como lo hacen siempre con cualquier dirigente que se manifieste contra los Estados Unidos para eternizarse en el cargo más alto de su país.

Comprendo por qué los candidatos amigos del gobierno cubano se burlan de la mofa que de sus errores y burdas manipulaciones hacen los contrarios. Recordemos el cuento de la aparición de Chávez en forma de pajarito que hizo Maduro y las chanzas que ese comentario le granjeó a nivel mundial. Pero ellos ni se inmutan, pues están seguros de que van a ganar.

Sugiero que nadie se entusiasme ni maree con cantos de sirena electorales o realmente democráticos en Venezuela u otros estados con modelos políticos momificantes, pues de acuerdo a mi teoría, van a tener socialismo pa’ rato.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , | 1 comentario

Matar sin dar la cara


Nuevamente el terrorismo llegó a su meta asesina cuando muchos inocentes aún estaban en la línea de arrancada de un maratón que se celebra anualmente en Boston, Massachusetts, desde hace más de un siglo. Naturalmente, el bombazo también estalló en los medios, que nos remitieron a dos jóvenes de Chechenia como los autores del acto de terror que cobró tres vidas e hirió a más de 170 personas.

Me solidarizo sinceramente con el dolor de las familias de las víctimas de este vil episodio que se cometió de lejos y sin dar la cara, y por extensión, con los familiares y amigos de todos los que han perecido en iguales o parecidas circunstancias.

Hasta el momento, la prensa cubana solo se refirió al hecho desde el punto de vista noticioso; nada de los habituales análisis sociológicos y suprapolitizados —con un visible subtexto justificativo— de los motivos que propician que en algunas regiones, países o grupos sociales se inclinen por la violencia como medio de expresar su desacuerdo con determinadas políticas, políticos o centros de poder, que es lo mismo que depositar la vida de personas en la bandeja de entrada de las demandas criminales para enviar mensajes. Los medios oficiales de mi país siempre hacen mención a las injusticias sociales, a la pobreza, a la dominación de países hegemónicos, a problemas culturales y fundamentalismo religioso y usan el muletilloso y abusado término de «doble rasero» para mostrar desacuerdo con el trato que se les da a algunos reconocidos terroristas. ¿No hacen ellos lo mismo? Cuando sus aliados lanzan cócteles molotov son actividades propias de los revolucionarios, si lo hacen los contrarios, son terroristas. Sus aliados de las FARC no raptan, retienen; pero si un grupo antagónico ejecuta una acción análoga, es secuestro. Lo más triste es que estas manipulaciones no se circunscriben únicamente al campo de la semántica, sino que son vulgarmente conceptualizadas. Cuando se trata, como en el caso de Bin Laden, de un exactivo de la CIA, los medios nos sobresaturan de críticas a las administraciones estadounidenses y a sus métodos imperiales e injerencistas de dominación. Cuando hablan de gobiernos partidarios del cubano, como lo es Rusia y sus dos guerras desatadas contra Chechenia para evitar su independencia, la inmoralidad del doble discurso o el silencio cobran ribetes escandalizantes. Quizás estén a la espera del juicio al joven sobreviviente “aterrorizado de crueldades e injusticias” involucrado en la masacre, para destacar lo exagerado del castigo que el sistema judicial de los Estados Unidos le impone al acusado.

Sé que la paz es voluble y está amenazada, cuando menos, por la violencia verbal, las diferencias culturales, socioeconómicas, geopolíticas, estratégicas o intereses diversos y ocultos. Desde tiempos primitivos existieron personas que trataban de dominar a otras y gobiernos o grupos que en legítimo ejercicio de su defensa, aplicaron las leyes como está establecido —a diferencia de las dictaduras— a favor de mantener la paz y la estabilidad política y social. Esos valores y derechos de las comunidades o sociedades se mantienen hasta hoy y debemos respetar, sin injerencismos, los presupuestos que establecen las legislaciones de cada Estado para esas situaciones a la hora de impartir justicia.

Las razones que pueden predisponer a una persona para que elija la opción del terrorismo son disímiles y complejas para analizarlas en el espacio personal de una bitácora, que tiene sus códigos comunicacionales de lectura amena y digerible; pero censuro esos actos contrarios a los derechos humanos, que proclaman la agresión premeditada contra civiles inocentes —ajenos incluso, al objetivo que se persigue—, con el fin de infundir terror a una parte de la sociedad y a través del miedo lograr un fin político o de cualquier tipo. Repudio esas acciones violentas tendientes a crear alarma e inestabilidad sociales, a incitar al odio étnico, religioso o político y que se valen de cualquiera de las armas de guerra —explosivos, armas químicas o bacteriológicas— para poner en peligro la vida o la integridad física y sicológica de las personas.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , | 1 comentario

Boletas con botas


El modelo que gobierna mi país desde hace cincuenticuatro años no siempre tuvo constitución ni celebró votaciones. Las bases de estas se crearon en 1976 —después que llevaban diecisiete años en el gobierno—, como una inteligente movida para legitimar su gestión al frente de Cuba y crear una estructura político-social que les permitiera prolongarse en sus dominios. Y así resultó. Crearon los órganos del poder popular para avalar la naturaleza marxista y perpetuista del socialismo ‘made in Cuba’, justificar un modelo de democracia participativa que no es democrática porque no es plural, ni existe la separación de poderes, ni tampoco es participativa, porque discrimina y no todos los cubanos con puntos de vista políticos diferentes de la línea oficial podemos ocupar cargos. La democracia de un pequeño grupo o de partido único es un bluff. Es la monocromía de los paisajes políticos por la ausencia de colores ideológicos, la insalubridad totalitaria de los pueblos, la ceba de los egos con los halagos, en fin, que el monopartidismo, pese a lo que diga el gobierno cubano, es el depredador de los valores democráticos de toda nación.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , | Dejar un comentario

Ocultar la mercancía


En dos ocasiones en Guanabo, una localidad playera del este habanero, las autoridades la emprendieron contra los vendedores que se ubican en la 5ta. avenida (5ta.-C) de dicho pueblo; pero este sábado fueron puntualmente más déspotas y crueles, pues junto con el atropello, les decomisaron la mercancía a los cuentapropistas. Los residentes del lugar y los que supimos del abuso, nos preguntamos por qué confiscarles los artículos por los que habían pagado. También los pobladores se cuestionan por qué ahora les prohíben vender en la calle principal del pueblo, si está cercana la temporada en que el lugar se llena de bañistas nacionales y puede resultarles más fácil a los negociantes del lugar liquidar sus productos.

Como es habitual, la policía no da explicaciones acerca del cambio ni rinde cuentas por el abuso y el uso que le dan a la mercadería expropiada. Lo que sí dejan claro es que no les interesa favorecer el comercio ni apoyar a los vendedores. Me vino a la mente, en contraste, cómo existen mercaderes en la calle 23 o en G y no se les arroja de esas arterias de ninguna forma. La respuesta puede estar en que es más fácil abusar de las personas y violarles sus derechos en la periferia de la ciudad, lejos de testigos como transeúntes de todos los colores e influencias, embajadas y turistas con cámaras.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , | 3 comentarios

Groserías de los micrófonos


Ya lo dije en dos tuits el domingo: «Aun despues d muerto gano reñidamente #Chavez las elecciones en #Venezuela. Quizas ahora, su imitador y acomodados, lo dejen descansar en paz». Y agregué en el siguiente: «El chofer d autobus socialista toma el timon d #Venezuela. Veamos como conduce a partir d ahora, el chavismo sin #Chavez».

Este 14 de abril finalizaron las elecciones presidenciales en Venezuela con la reñida victoria de Nicolás Maduro Moros. La izquierdista televisora Telesur —a la que bien pudimos llamar telemaduro por esos días— favoreció todo el tiempo al candidato oficialista con amplia cobertura mediática, por eso no pude constatar si el opositor Henrique Capriles Radonski siguió el mismo patrón de comportamiento y se mostró tan exaltado e irrespetuoso como él. Eso sí, pude ver entrevistas hechas durante toda la campaña por esa cadena televisiva a los seguidores de uno u otro aspirante presidencial: los “chavistas” de Maduro conocían y hablaban muy bien de los programas de su postulante; los de Capriles no sabían “ni papa” de sus proyectos. Tal parecía que los entrevistados habían sido escogidos y que estábamos en La Habana, en presencia de las habituales y discriminatorias trampas del gobierno cubano.

Para nadie es un secreto que las autoridades de Cuba habían apostado por Maduro Moros, no importaba si el nudo programático de su campaña fuera hablar una y otra vez de Hugo Chávez, explotar su indiscutible liderazgo, carisma e imagen y regalar a las dos manos —y hasta con los pies, como un rey mago que tira el dinero de un pueblo por la ventana de la irresponsabilidad— los recursos del país con tal de salir electo y mantenerse en el poder. El caso evidente es que los eternos dirigentes del archipiélago antillano estaban obligados a evitar que peligraran los ventajosos compromisos petroleros contraídos con Venezuela y la seguridad de continuismo que estos les han proporcionado durante los últimos catorce años.

Por el lado de acá, las autoridades hicieron lo suyo para darle un empujoncito al chofer sindical. Me refiero a las ayudas visibles, como los reiterados programas televisivos de los últimos días dedicados a Chávez y a la denominada “revolución bolivariana”. Por el de allá —en Venezuela— seguramente también lo favorecieron con el mantenimiento de la campaña abierta de Telesur y con buenos consejos para ayudarlo en su camino a Miraflores. Me imagino que al conocer los resultados de la contienda electoral, hayan recibido como una alerta la reñida ventaja del candidato socialista, del cual no sabemos si será capaz de regentar adecuadamente los destinos de esa nación sudamericana durante todo su periodo presidencial. Me imagino que los dirigentes cubanos centren su mirada con más interés en el punto cardinal del Norte, enfocados en la sobrevivencia de su propio modelo de gobierno, pero mientras sean tan intolerantes y no den señales democratizadoras reales ni respeten la diversidad y el pluralismo político, no seremos tomados en serio por ningún país del primer mundo.

Vuelvo a Venezuela para añadir que no sé si habrá “chavismo sin Chávez” o inmadurez con Maduro, lo que más nos atañe y no tenemos, es una Cuba con independencia económica. Eso, sumado a la destrucción a la que “los patriotísimos” han llevado al país en sentido general —¡vaya, si esos son los buenos…!— y la tozudez de las administraciones estadounidenses al negarse a normalizar las relaciones con Cuba, obligan a muchos cubanos a que manifiesten su satisfacción por el triunfo en las urnas del candidato chavista. Desear algo diferente hubiera sido parodiar la ironía popular y pedir soga para nuestro sufrido pescuezo…

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , | 1 comentario

Lo que sorprende y lo que no


Imagen hallada en http://www.diariodeleon.es

Imagen hallada en http://www.diariodeleon.es

Ya había leído en un trabajo periodístico de un compatriota del interior de Cuba, que el intérprete y músico salsero Isaac Delgado, “el chévere de la salsa”, había visitado nuestro país y ofreció su arte junto a Silvio Rodríguez en la barriada de Santo Suárez. El hecho, a pesar de acontecer calladamente en los medios nacionales, ha despertado suspicacias entre los cubanos que nos enteramos; pero hay —y parece que habrá— más. La noche del 6 de abril esperaba la proyección demorada de una película, pero como la programación televisiva estaba tan mala como de costumbre, me dediqué a saltar ansiosa entre los seis canales “montada” en el control remoto y me detuve en el 6 (Cubavisión) sorprendida por la imagen ante mis ojos: se trataba de la presencia de Malena Burke, que actuaba en el Festival Boleros de Oro, que en esta ocasión lo dedicaron a su madre, la fallecida cantante Elena Burke, más conocida por “la señora sentimiento”.

Lo que alcancé a ver de su actuación me gustó y lamenté no haber visto el espectáculo desde el inicio, pues hace alrededor de tres décadas que no disfrutaba de las interpretaciones de esa “hija de gata” que se fue de aquí, pero no de Cuba. No obstante, no dejo de recordar las diatribas históricas esgrimidas por las autoridades y sus voceros contra los cubanos que abandonaban el país. ¿A partir de cuándo los visitantes recientes dejaron de ser apátridas? Claro que cualquier tentativa de flexibilizar relaciones, limar asperezas, respetar diferencias y acortar distancias es positivo y lo apruebo, más aún si se trata de personas nacidas de un mismo útero patrio, pero ¿cuándo dejarán viajar libremente a nuestra casa común al resto de los artistas cubanos que quieran hacerlo y a todos los emigrados en general?

Si la presencia de esta artista cubana constituyó para mí una sorpresa, la coacción implícita del gobierno —que trata de influir en el comportamiento de los emigrados cubanos—, no lo es. La nueva ley migratoria entró en vigor el 14 de enero para los cubanos del archipiélago, pero no para los que residen en el exterior. ¿Por qué? Lo que justifican como una selección, no es más que injustificable y violatoria discriminación. En definitiva, muchos sospechamos que esa ley no es un acto de justicia hacia la sociedad cubana, más bien está orientada a lavar el rostro dictatorial de las autoridades, que se han propuesto “encantar” a la administración estadounidense para que normalice sus relaciones con Cuba.

A nadie sorprende la fórmula que hasta ahora les ha aplicado el gobierno a los emigrados, la cual les impide viajar a Cuba si están involucrados en asuntos políticos, salvo muy puntuales excepciones. Hasta tanto los «amos de llave de la patria» no partan del respeto a la diversidad de opiniones, difícilmente se correrán los cerrojos para abrirles las puertas del hogar nacional a todos los cubanos.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , | Dejar un comentario

El sabor universal


No voy a referirme al sabor más demandado de todos, sino al ingenio popular, que fabrica en medio de las dificultades y carencias los inventos gastronómicos que le posibilitan buscarse los quilos del día, el agua “en papel moneda” para paliar la sed y sobrevivir. En mi Habana, donde en los 90s se inventaron el bistec de frazada de piso, las pizzas de condones derretidos en lugar de queso, y el jamón plástico, ha sido fácil para los cuentapropistas en la actualidad, crear el sabor de helado genérico, que consiste en colorear el engaño con un gusto dulce y universal.

Me niego a comprar más helado al sector privado. No importa el color que tengan, si son en barquillo, bocadito, ensalada o vaso: todos saben igual. Me siento como niña a la que han timado con una caja de colores culinaria. En un país cuyo gobierno se autotitula democrático y no hay democracia, y dice que hay libertad, pero no somos libres, es natural que todos —literalmente—, “nos doren la píldora” de la estafa. Este nuevo y autorizado irrespeto al consumidor, se suma a la larga e histórica lista estatal de irregularidades —como casi todo en Cuba— en el sector gastronómico. Es el sabor universal de un gobierno que ha educado a tres generaciones en hacerles creer lo que no es, lo que constituye una gran mentira.

Debemos fomentar y estimular la inversión extranjera en nuestro país también en esa área, pero moralmente debemos empezar por los cubanos emigrados y por casa. A diferencia de las exrepúblicas socialistas, contamos con la ventaja del capital que puede romper la inercia económica en ese sentido. Solo bastaría una dosis inusual, pero posible de voluntad política, para reconocer a esa parte de nuestro pueblo que «se mojó los pies o los puso en el aire» en busca de horizontes más respetuosos, justos y menos asfixiantes donde vivir. Es hora de que se les abran a nuestros compatriotas las puertas de los derechos patrios que nunca se les debieron cerrar. Entonces es posible que todos degustemos el helado gigante de la fraternidad humana y el delicioso sabor de la reconciliación de un pueblo cautivo y su diáspora.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

Fundamentalismo y opresión


Ambos constituyen los ingredientes esenciales de las dictaduras y ocasionan temor e inmovilismo en las sociedades. El fundamentalismo, ya sea religioso e ideológico, es el estandarte de los regímenes totalitarios y el sazonador por excelencia de los ejércitos y la policía de los gobiernos opresivos. Son los dos fármacos que producen el sueño eterno de la permanencia en el poder de un grupo, en detrimento sociopolítico, cultural y económico de todo un país. Vale comparar, como ejemplo, lo que era Japón antes y después de 1945 y cómo cambiaron la estera de dormir por la cama, el haraquiri por el mea culpa, y como evolucionó del feudalismo a ser una de las mayores potencias económicas del mundo. El caso de Corea es más ilustrativo aún. Un pueblo dividido por dos sistemas de gobierno diferentes: el norte, abusivo y violador de los derechos fundamentales de las personas, evidencia un igualitarismo manipulador y una uniformidad novelada, mientras que en el sur, los ciudadanos hacen huelga, reclaman sus derechos, eligen gobierno, producen…

Pienso en la Cuba que tenemos y la que seremos —si Dios me permite vivirla— y me siento más optimista. Por eso eché a andar hace tiempo y no dejo de ejercer mi derecho de pensar, hablar y actuar con libertad de conciencia, a pesar de la dictadura cincuentenaria que nos oprime, ni descanso en la siembra de semillas. Ya están comenzando a asomarse las posturas…

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , | 1 comentario

La paz nuclear


Imagen de Wikipedia Kiwix (offline)

Imagen de Wikipedia Kiwix (offline)

Desde hace tiempo Corea del Norte parece que “reajusta su corteza bélica” y aumenta sus “sacudidas” verbales y tensiones en general. El discurso sube el tono diplomático y las amenazas se incrementan. Aducen que los contrarios son los provocadores, porque están haciendo maniobras militares conjuntas con los Estados Unidos, pero todo parece indicar que se debe al hambre que padece su pueblo, a la incapacidad del gobierno para solventarla y a la reafirmación de un presidente dinástico, que llegó a los grados y al cargo por méritos de sangre y necesita consolidarse moralmente ante su ejército.

La ocupación militar japonesa terminó en 1945 y Corea quedó dividida en dos por el paralelo 38: la parte norte, ocupada por la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la del sur por el ejército de los Estados Unidos. En 1950 el abuelo Kim Il Sung, apoyado por China y Rusia, invadió el sur de la península, lo que le costó la guerra con las Naciones Unidas. En 1953 firmaron un armisticio que le dio fin a la contienda bélica, pero oficialmente ambos países siguen en guerra, pues no han rubricado un tratado de paz. Esta es amenazada siempre, pero está más en peligro cada vez que hay un caudillo antidemocrático al frente de un país, apoyado por un personal oportunista que no quiere que nada cambie para mantener su standing. Son los fabricantes de prebendas, los repartidores irresponsables de miseria, que señalan el fantasma de conflicto en todas partes para mantener incólumes sus intereses. Por malas decisiones originadas en la República Popular Democrática de Corea —fundamentalmente las dictaduras acostumbran a destacar su carácter “democrático” en el nombre del país—, la especie humana está acercándose al precipicio de una guerra. Ya en Cuba padecimos ese estrés en 1962 y el sismo geopolítico ocasionó graves tensiones a nivel mundial. Hoy, con la tenencia de armas de destrucción masiva por parte de norcorea, la amenaza se transforma en conclusivo ultimátum.

El uso de la fuerza es un instinto y comportamiento animales que la humanidad aún asume a pesar de su carácter racional. Espero que en esta ocasión, como en otras, prevalezca una vez más la cordura y el espíritu de sobrevivencia, y que en el futuro cercano ningún país del mundo vuelva a ser víctima de caudillos irresponsables, que con tal de “enviar mensajes” a sus subalternos, aliados internacionales y enemigos, y para mantenerse en el poder, amenacen la paz mundial.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , | Dejar un comentario

Miércoles de un día cualquiera


Marakka 2000

Marakka 2000

Es noche de miércoles y en una radio cercana se oyen los compases del tema de presentación de Nocturno, el viejo programa de Radio Progreso, que este día de la semana lo dedica a la música de la década prodigiosa. El grupo español Los Mitos con su pipi pipi pipi (Es muy fácil) irrumpen mi espacio sonoro y me viajan a la infancia, cuando sin edad para degustar esa música, me colgaba de los gustos y preferencias de mi hermana mayor, que ya era una joven y sí la disfrutaba. Una vecina le grita a otra que está entrando el agua, mis hijos ya no se disputan el control remoto, pues se acabó el Clásico Mundial de Béisbol y Rafa, mi esposo, que es adepto —más bien adicto— a los noticieros, se la pasa mirando Telesur sin interrupciones. Hacía mucho que yo no escuchaba la radio, pues no hay como el matrimonio perfecto e indisoluble de la imagen y el sonido.

Me llegan otras voces del pasillo que está al lado de mi casa. Un perro ladra, alguien le da un golpe y chilla, otra vecina pasa debajo de mi ventana peleando con la hija de dos años y el borracho que nos tocó en la cuadra está en su noche de fama dando “un concierto” en el que echa flores —obscenidades— por la boca como si tuviera un altoparlante y fueran las 12 del día. También oigo algunas de las informaciones que transmite Telesur, entre ellas que a partir de ahora, para hablar de la América Latina, habrá que referirse a ella antes y después de Chávez. Tal inflexión histórica, me hace pensar en el expresidente cubano hermano de Raúl Castro, que tanto aupó y apoyó —aunque no tengo evidencias, supongo que también patrocinó— a cuanto guerrillero latinoamericano se declaraba en contra de los Estados Unidos. Siempre se me ha antojado que en su accionar, y más allá de lo que dijera, parafraseaba un pensamiento de Martí: “Toda la gloria del mundo cabe en mí”. Fue así que su permanencia, la historia y sus diferentes equipos de trabajo, echaron loas, grandilocuencias y místicas en ese saco guerrillero y fabricaron un mito. Pienso que el comentario de Telesur no le hizo mucha gracia, porque aunque Hugo Chávez fue su pareja política, el celo por su imagen ha sido para él una constante, sobre todo desde su retiro involuntario. Algo inventará, ya sea una campaña, un nuevo libro o cualquier otra argucia, pero seguramente será más de lo mismo de los años recientes, pues él no tiene tiempo ni salud para volver a las andadas.

Mis reflexiones fueron largas y me llevaron hasta las recientes votaciones cubanas —que los voceros oficiales llaman elecciones—, cuando una reportera de Telesur se acercó a Fidel Castro después que ejerció el voto, y le preguntó su opinión acerca de los cambios actuales en Cuba. Él respondió con una actitud parodiada de su antigua energía —genio y figura hasta la sepultura—: «¿cuáles cambios? Aquí los cambios se hicieron en el 59, con el triunfo de la revolución», lo que hizo enmudecer a su interlocutora.

Me río de mí porque no logro centrar mi atención, más bien parezco una antena receptora de toda la información a mi alrededor, un oscilante ventilador invertido que en lugar de extraer el aire trata de recibir la brisa de su entorno. Me sacudo la abstracción de mis pensamientos y me devuelvo a la noche de miércoles cuando la melodía “Tus ojos”, del dúo español de Juan y Junior, que despide hace años el espacio radial, me indica con sus notas que por ahora llegó el final. “Casi tan gris, como es el mar de inviernooo…”

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , | 3 comentarios

Suavecito


Descargado de "Gabito Grupos"

Descargado de “Gabito Grupos”

La dinámica de vida moderna propicia amplias razones para rechazar el marasmo en el accionar humano. Por eso históricamente los cubanos emigramos en masa hacia cualquier lugar con cadencias sociopolíticas y económicas más activas, aunque después nos quejemos de cuán rápido es el ritmo de vida y de «lo duro que hay que trabajar» en otros países. Las compensaciones nos las cuentan por email los que se van o lo hacen con voz propia cuando vienen a visitar a un familiar que se quedó varado en la patria. Dicen muchos compatriotas que cuando vienen a Cuba tienen la impresión de que vuelan desfasados entre épocas. “Aquí nada parece evolucionar”, me dicen y expresan que «será que lo hace tan lentamente que ni lo aparenta». Pueden ser —agregan— que se deba a que de donde proceden, todo marcha rápido y con eficiencia. Algunos extranjeros son más delicados y prefieren no comentar nuestra ‘cáustica movilidad’ de coches tirados por caballos mentales en la era de la nanotecnología.

Un viejo son del desaparecido músico y compositor Ignacio Piñeiro, sentencia que “suavecito es como se goza más”. Por supuesto que se refiere con pícaro doble sentido al baile de ese cubanísmo género musical, porque en muchos otros aspectos —antes como ahora— esa afirmación resulta contraproducente. Por ejemplo: imagínese esperando para entrar a un establecimiento dolarizado y que el cajero —o cajera— detenga la cola (fila) para contar el dinero. ¿Por qué se repite tanto esa acción en las tiendas de La Habana? A diferentes horas del día y en distintos municipios actúan de la misma manera: ponen en espera —como una llamada de desprecio— a los usuarios ansiosos por comprar y marcharse. ¿Qué cuentan tanto? ¿Por qué no lo hacen al final del día? Algunos suspicaces comentaron en la cola de una tienda el otro día, que lo hacen para tener un control de “la búsqueda” e ir sacando el dinero para no tener un excedente en la caja en caso de ‘que los sorprenda’ una auditoría.

Quiero compartir con mis lectores y visitantes la opinión de que vivimos ‘convenientemente’ lentificados por un gobierno que se mueve al compás de sus intereses de permanencia. Así ha sido siempre, y el mandatario anterior, al privilegiar su lucha personal contra los Estados Unidos, favoreció una tozudez irracional que arruinó a Cuba y hoy la acerca más a la futura anexión que supuestamente trataba de impedir. El cambio de mentalidad al que aluden en la actualidad, como el más reciente y manipulador eslogan, es igual que la educación que proveen gratuita al precio del eterno servilismo de justificarles las injusticias y lo mal hecho. No deberíamos impacientarnos porque nos hagan esperar, si esta larga cola dictatorial, después de escandalosos y reiterados fracasos, ahora es que parece que va a comenzar a moverse. Solo hemos tenido que esperar 54 años.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , | 1 comentario

Secuestradores de primaveras


Arresto en marzo de 2003. Imagen de “http://america.infobae.com/”

En el presente, a pesar de la permanente omnipresencia de la policía política —que dificulta el desempeño cabal de nuestro trabajo, viola nuestros derechos y libertades sistemáticamente, nos hostiga y amenaza con largos años de cárcel—, la sociedad civil alternativa se robustece numérica y deontológicamente y labora por los destinos ciertos, posibles y definitivamente mejores de nuestra patria.

Aquellos valientes luchadores pacíficos ya fueron liberados y una parte permanece en el territorio nacional. Fueron 75, pero son muchas más las historias de los errores y horrores del gobierno por desestimular al movimiento opositor dentro de Cuba. Sin embargo, este se multiplicó a partir de 2003 y ya es una potencia intelectual y moral que denuncia las arbitrariedades de los poderosos y propone alternativas políticas democratizadoras al redundante y sistémico modus operandi inmovilista del régimen totalitario. Espero en Dios que no se repita el episodio represivo de otra secuencia de arrestos como la del 2003 que dificulte la necesaria reconciliación entre cubanos e impida la inserción permanente de mi país al concierto democrático mundial.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , , , , | Dejar un comentario

Clásico Mundial de Béisbol


Imagen descargada de: "http://puentelibre.mx/"

Imagen descargada de: “http://puentelibre.mx/”

El III Clásico Mundial de Béisbol terminó temprano para el equipo Cuba y nos dejó a muchos con los deseos de ver ganar a los peloteros del patio y a los narradores deportivos cubanos, con los de viajar a la californiana ciudad de San Francisco, en los Estados Unidos.

Si algo de positivo nos han aportado los Clásicos ha sido la posibilidad de observar buenos estadios a través de la TV, un arbitraje de calidad —a pesar de que no es perfecto— y la posibilidad de comparar los promedios y las condiciones de nuestras estrellas, con los records y el calibre de los peloteros de otras latitudes. Nadie entiende por qué solo les permiten a los nuestros que los contraten las ligas de otros países, como Venezuela, México, República Dominicana, etc. cuando se retiran, que les pagan mucho menos que a los peloteros activos. ¿A qué o a quién se debe la mala idea?

Este Clásico ha tenido la excepción de que se transmitieron los juegos de los equipos integrados por cubanos que hasta hace poco llamaban desertores y a los cuales nuestros comentaristas se refirieron con respeto. ¿Será el preámbulo de un cambio de mentalidad o de la flexibilización de la política deportiva seguida hasta el presente? Hace poco supimos que las autoridades le respetaron el derecho a visitar a su país y a su provincia de Pinar del Río, al lanzador José Ariel Contreras, que se quedó en el exterior en uno de los viajes con el equipo de béisbol de Cuba y fue contratado por las grandes ligas.

Los atletas de las bolas y los strikes en mi país juegan por amor al deporte y en condiciones deplorables en comparación con muchos otros equipos del mundo. Entrenan como profesionales, pero son tratados casi como esclavos. Todo por defender un amateurismo que jugó su rol propagandístico en una etapa de la llamada revolución, pero que en la actualidad resulta errático y opresivo. Los terrenos no tienen las condiciones óptimas, las pelotas están contadas y se usan demasiado en cada juego, el arbitraje es pésimo y los que son elegidos para integrar el equipo que nos representa internacionalmente son víctimas de disímiles presiones: despedidas en actos políticos con dirigentes del país, “compromiso con la patria”, discurso, abanderamiento —como si fueran a la guerra— y ahora, por último, también a las actitudes despóticas de su director técnico. Yo continúo defendiendo mi tesis de que para ser dirigente no hay que tener rasgos o procederes tiránicos. En franca sumatoria de estrés, están presentes también las necesidades personales y familiares; la presión de buscar el tiempo para ir a la tienda a comprar un equipo para reemplazar el roto que dejaron en Cuba y otros compromisos. Y hacerlo en compañía, no vaya a ser que “los ángeles de la guarda” que siempre acompañan a las delegaciones deportivas para garantizarles seguridad, sospechen que es un pretexto para quedarse en el exterior y actúen “en consecuencia”, como de costumbre.

Me imagino cómo se sentirán nuestros peloteros interactuando con los de otros países en los hoteles y los estadios: como unos niños huérfanos cuya riqueza es “la dignidad” de jugar según las directrices y el capricho de un pequeño grupo y su modelo político en decadencia. Más allá de quién resulte ganador del Clásico, también habrá ganado la afición cubana, que amplió su cultura beisbolera, disfrutó de otros estilos de juego, de dirección, técnicas de bateo y picheo y sobre todo, mejores condiciones para desarrollar, jugar y disfrutar nuestro pasatiempo nacional.

Publicado en Política | Etiquetado , , , , , , , | Dejar un comentario