Atemperar noticias, amortiguar impactos


Descargado de “Cubadebate.cu”

El caso de Ángel Carromero Barrios, perdió rápidamente relevancia por la presión atmosférica estatal. Como un evento meteorológico tropical, su gran intensidad se disipó en las aguas mediáticas y oficialistas cubanas. Muchos conocen que en Cuba el estado es dueño, editorialista, periodista, reportero, fotógrafo y censor de los diarios que existen en el país, que casi equivale a decir que tenemos un solo periódico en todo el archipiélago.

La noticia de la sanción a Carromero Barrios, que había quedado conclusa para sentencia en el juicio del pasado el 5 de octubre, fue publicada la noche del pasado 15 en el noticiero, y al amanecer del siguiente día (16), sorprendieron a la población con la flexibilización de la ley de migración. Para una dictadura que ha pisoteado los derechos migratorios —entre otros— de sus ciudadanos, era lógico que la segunda información «chatarreara» a la primera.

Al igual que la fecha de la vista oral y pública a Carromero —que fue programada para un fin de semana (viernes), dos días antes de las elecciones en Venezuela—, los expertos manipuladores de la información en este país sin libertad de prensa, no esperaron ni 24 horas para dictar un decreto-ley que tardaron como dos años en elaborar. ¿Por qué no aguardaron unos días? Recordemos que igualmente aprovecharon el inicio de la guerra en Iraq para cometer la ola de arrestos en marzo del 2003, pero aun así, el mundo vio, repudió y denunció la abominable estrategia oficial. Así que aunque resulte especulativo, puede que no sea ocioso decir que quizás hasta tenían lista la ley para decretarla con anterioridad —en el periodo comprendido entre el accidente y la sanción—, pero para ellos, era más importante esperar.

De cualquier manera, llevan tantos años en el poder repitiendo los mismos —o parecidos— procederes, que gran parte del mundo les adivinan la movida antes de que se produzca. Es cierto que son astutos y tienen varios masters en la selección del tiempo, lugar y momento oportunos —una especialización cincuentenaria—, pero no son buenos jugadores de póquer. La flaca y recién estrenada modificación migratoria no le reivindica a la diáspora cubana como parte de nuestro pueblo, sus derechos violados durante décadas. Sin embargo, una vez más estimulan a los inversores extranjeros ricos a que obtengan bienes inmobiliarios aquí, alientan a los inversionistas en general y las visitas de los turistas estadounidenses en particular, a que enfoquen sus binoculares y traigan parte de su capital a nuestro suelo. Es muy probable que la aciaga situación económica del totalitarismo cubano, y las pretensiones de continuismo en el trono dinástico, los haga apresurarse y cometer errores. En sus urgencias económicas y acostumbradas negativas a “tomar el rábano por el rábano” para resolver de verdad los problemas del país, dejan al descubierto el empeño de mostrar una imagen renovada del gobierno cubano, de cara a la cercanía de las elecciones en los Estados Unidos, para probablemente cabildear a favor de un posible rediseño de la política de ese gobierno hacia el nuestro. Con el pretexto de que están tratando de romper el bloqueo, llevan años bloqueando el legítimo ejercicio de los derechos de sus ciudadanos, que es igual a que nos azoten porque otro los golpea, y además nos castiguen por la misma razón.

Las bribonadas propagandísticas, de hacerles modificaciones anoréxicas a draconianas leyes, no tendrán crédito ni impacto real en la mayoría de la población, mientras no restablezcan los derechos que nos han conculcado y preterido, respeten las libertades fundamentales de todos los cubanos —de dentro y fuera de Cuba— y democraticen a esta sociedad. Tales ‘tretas políticas’ son faroles que no engañan a nadie, y mucho menos, alumbran. Las reformas propuestas hasta ahora, están condenadas al fracaso por el rigor abusivo y prolongado de sus propias leyes. No tendrán éxito, porque muchos piensan que se trata de la clásica maniobra para ganar tiempo.

Parece que han apostado por el suero económico estadounidense para resolver los desastres nacionales en que nos han sumido, como la transfusión obligada en las venas de la clase dirigente y su acomodada familia e incondicionales; no en las de toda la nación. No sé si verdaderamente las máximas autoridades cubanas quieren restablecer las relaciones con los EE.UU.; más bien parece que desean normalizar las intenciones de proteger sus intereses y sobre todo, garantizar la continuidad. Una vez más ‘destaparon’ una movida oblicua táctica —movimiento de cangrejo—, para ilusionar a la población del patio y “encantar” a los peces hambrientos de otras latitudes. Pero no se atrapan pejes grandes con anzuelos pequeños, mucho menos, con indignas y mezquinas carnadas.

About these ads

Acerca de Rosa María Rodríguez Torrado

La rosa descalza, es el blog de una cubana que emite sus opiniones a rostro desnudo desde La Habana, Cuba. Una rosa sin máscaras...
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Atemperar noticias, amortiguar impactos

  1. mepiamo dijo:

    El mismo perro con el mismo collar, pero pintado de otro color. Todo menos la libertad.

  2. Pero no pueden callar la verdad.

  3. MERCY dijo:

    menos mal que hay alguien que piensa como muchos de nosotros…menos mal que esxisten seres que generan , que aman y respetan,,,, gracias senora ANA ROSA

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s