Parece que la guillotina de los derechos y libertades cívicas y la comparsa del populismo se vertebraron en la constitución venezolana y en el proceso político que allí existe para legitimarlos. La victoria de Hugo Chávez este 7 de octubre no tomó a casi nadie por sorpresa, a pesar de que el margen no fue tan holgado como había anunciado el presidente-candidato electo nuevamente.
Pienso que los habitantes de las exrepúblicas socialistas del Este europeo, al igual que nosotros los cubanos, sabemos que estos caudillos no entienden de ceder el puesto a nadie: eso que llaman democracia y transmisión de poderes, para ellos es síndrome de debilidad. Hacen un acto patriótico de “desprendimiento del cargo” únicamente cuando la salud les impide continuar, la muerte va por ellos “para iluminar con tan notables personalidades el camino del purgatorio” o porque han arruinado tanto a sus países en lo económico, político y social, que agotaron las alternativas.
Me imagino que muy al tanto del desarrollo de las lecciones-eleccione$ en Venezuela, estuvieron los líderes históricos cubanos, pues del resultado de esos sufragios (garantizados), dependían la permanencia en los altos cargos y la estabilidad y supervivencia de Cuba. No dudo que cuantiosos recursos en estrategas, asesores, instructores y logística hayan tomado el vuelo a Caracas junto con las urnas diestras en el éxito seguro de los zurdos del continuismo. No por gusto, desde que el mandatario venezolano arribó al poder, llama «mi padre» al ex número 1 cubano.
El triunfo de Chávez en Venezuela en febrero de 1999, les posibilitó a los dirigentes históricos cubanos, a su cuerpo de inteligencia militar y a su tradicional equipo de propaganda, entrenarse primero y especializarse después, en el engranaje electoralista de las nuevas democracias latinoamericanas llamadas socialistas. Juegan al ajedrez ‘in situ’ con piezas humanas y se dan incluso el lujo de tener invitados extranjeros y observadores foráneos que les autentiquen el proceso. No correrán nuevamente riesgos, como les sucedió con la derrota de Daniel Ortega en 1990. Pero independientemente de la abrumadora especialización en la perpetuidad democrática constitucional, los gurúes cubanos aparentemente desprecian tanto a sus compatriotas, que no se arriesgan con un procedimiento análogo al de los modelos caudillistas de América Latina que ayudan a articular y a consolidarse jurídica e internacionalmente. El gobierno de nuestro país prosigue con el monopartidismo y con la misma estructura política dictatorial, intolerante y discriminatoria que les ha permitido “dar tiempo al tiempo”, como el potro de la canción venezolana. Han abusado tanto de esta sociedad que temen que si “le sueltan las riendas” se desboque en lógicos reclamos de justicia y democracia. Por eso los ensayos eleccionistas se realizan en tierras lejanas, por si acaso… Después de todo, a ellos “les sobra la edad” al frente de la mayor de las Antillas y parece que no les importa demasiado lo que pase cuando no estén.
Ergo, el “caballo viejo” de la experiencia totalitaria se puede encontrar con ‘una potra alazana’ de la democracia, que mientras los barriles petroleros del pueblo venezolano sean como el dinero negro con que Chávez paga su seguridad y permanencia en el poder, no habrán equivocaciones y continuarán los «amadísimos» caudillos latinoamericanos de moda, burlándose de sus pueblos y del mundo.
























Muy bien Rosa María. Tiene usted las faldas en su sitio.
A comienzos del siglo XX, una nueva oleada de ciudadanos provenientes de otras latitudes; principalmente de Europa, se incorporan en la sociedad venezolana. Tres acontecimientos marcaron el inicio de esta inmigración; La Guerra Civil Española , La Segunda Guerra Mundial y la Explotación petrolera de principios del siglo. Las comunidades más destacadas fueron los italo-venezolanos , ibero-venezolanos y luso-venezolanos. Estas sociedades llegan al país durante el mandato del General Marcos Pérez Jiménez , quienes se insertaron en oficios como agricultura, carpintería, albañilería y transporte público. Más adelante nuevas nacionalidades comienzan a buscar alternativas de trabajo y desarrollo económico en Venezuela, formando comunidades que actualmente son organizadas y mantienen sus culturas con algunas influencias autóctonas, como la comunidad libanesa , palestina , siria , griega , armenia , algunos judíos provenientes del sur de España, Israel así como de Europa Central, chinos , dominicanos , haitianos , cubanos , peruanos , argentinos , uruguayos , chilenos , ecuatorianos y colombianos .
No conformes con destruir a Cuba, los Castro se han empeñado en destruir a Venezuela.
Eres una belleza
Gracias
Así es amiga lo que más duele es la burla que sufre el pueblo. Los manipulados: sus seguidores esperanzados y viciados del populismo. La oposición ingenua e insultada. Un abrazo desde Venezuela.
Rosa Bustelo.