El periódico cubano Granma es un surtidor inagotable de temas para cualquier lector atento. Yo, a riesgo de parecer reiterativa y sin la intención de hacer réplicas de lo que publican, me descubro a menudo impugnando sus textos y enfoques, como en este caso. La nota de la imagen la publicó Prensa Latina, salió en la primera página de dicho diario el pasado 2 de julio y por su mala calidad la transcribo.
ESTOCOLMO.- Suecia reportó un aumento notable de los crímenes de odio en el 2011 con respecto al año anterior, según un reporte divulgado por el Consejo Nacional Sueco para la Prevención del Delito.
En el 2011, la nación nórdica registró 5493 delitos de esa índole, unos 350 más que en el 2010. De acuerdo con el estudio, los hechos racistas, en su mayoría en forma de amenazas verbales, fueron los más frecuentes, seguidos de aquellos con mayor índice de violencia física, dirigidos contra los homosexuales.
Conforme al concepto más aceptado, los delitos de odio tienen lugar cuando una persona ataca a otra y la elige como víctima en función de su pertenencia a un determinado grupo social, según su edad, raza, género, identidad de género, religión, etnia, nacionalidad, afiliación política, discapacidad u orientación sexual. (PL)
Parece que Prensa Latina pretende desconocer con ese trabajo cómo vituperaban en Cuba a los que se iban del país en los años 60 y les impedían llevarse o disponer de sus propiedades y hasta de sus artículos de uso personal. Intentan ignorar la humillación que sufrieron los cubanos las décadas siguientes por el simple hecho de querer emigrar y cómo se les enviaba a realizar trabajos agrícolas para afrentarlos. También simulan olvidar cuando el líder histórico de la revolución dijo públicamente con respecto a los que se marchaban definitivamente de Cuba: “no los queremos, no los necesitamos”.
Comprendo que no es constructivo pasarse la vida “leyendo periódicos viejos”. Pero ¿son tan viejos? La única y estatal televisión de mi país carece de audiovisuales protagonizados por personas consideradas negras por el color de su piel, hay discriminación política, pues solo se reconoce y legaliza a un partido y atacan a mujeres indefensas, como las Damas de Blanco, por reclamar los derechos y libertad de los cubanos. ¿No son esos delitos de odio fomentados desde el gobierno?
























No tiene desperdicio…